Es actualmente, donde la ciencia y la ingeniería desarollada hasta el momento en tema de alimentos, debe actuar racional y rápidamente.

Actualmente, la sociedad esta viviendo una de las crisis que inica en el mundo tal vez más grandes en la historia, ya que probablemente, la cantidad de dinero necesario para la estabilidad de los recursos económicos, industriales, y sociales para el correcto funcionamiento y distribución de los sistemas de compensación de alimentos, estan siendo desviados (si aún ya no fueron desviados) a otros intereses internacionales. Claramente, se debe hacer algo, cosa que reitera la FAO, y algunas organizaciones potentes económicamente como el Banco Mundial, y la Organizaci{on Mundial del Comecio, quienes anteriormente, basados en análisis económico-sociales relataron y advirtieron al mundo, lo que actualmente, se inicia, como crisis alimentaria mundial. Es además de un tema delicado, de mucha polémica en todas partes, ahora los paises se concentran en su economía en la salud de sus habitantes por causa de esta iniciante crisis. Afotunadamente, países latinoamericanos como Colombia, y Venezuela, tienen una autosuficiencia de alimentos, ya que su sistema agrícola les permitió planear a tiempo, los errores de planeación, procedimiento, y ejecución que tal vez otrso países no tuvieron presente.

Colombia por su parte, aseguró por medio de su Ministro de Agricultura, que es autosuficience en la producción de alimentos, y asi lo es, sin embargo, desde un punto de vista críticamente científico, Colombia puede tener más potencialidad en cuanto a su suficiencia de producción de alimentos (uno de sus fuertes que más aporta a su PIB), falta factores imporantes como la educación y la investigación en el campo de los alimentos, cosa que con la poca que lleva ya hecha, se ha demostrado que de gran utilidad es, como por ejemplo, la Ingeniería, la ciencia y la tecnología de los aliemetos, afines a otras disciplinas, como la Ingeniería Genética, y la Biotecnología.

En un artículo, publicado en www.filmica.com (http://www.filmica.com/jacintaescudos/archivos/007522.html) se relatan algunos hechos que hacen alusión a la crisis nombrada.

 

El sábado pasado el Primer Ministro de Haití, Jacques Edouard Alexis, fue destituido por el Senado haitiano en un intento drástico por frenar las violentas protestas de la población que habían tenido lugar durante la última semana. Las protestas se tornaron violentas dejando como resultado 5 muertos, varios heridos y numerosos establecimientos saqueados, quemados y destruidos. ¿El motivo de las protestas? El incremento en los precios de los alimentos.
No es el único país donde ha habido problemas por este mismo motivo. Se considera que hay emergencia alimentaria en 37 países ya que el alza en los precios de los cereales y granos básicos (como el arroz y el trigo) tiene un alto impacto en las economías locales. En Filipinas, Pakistán y Tailandia, el ejército está vigilante para evitar robos y saqueos en los centros de almacenaje de granos. En Indonesia, el gobierno ha comenzado a distribuir aceite subsidiado para cocinar. En Vietnam ha habido huelgas cada vez con más frecuencia por el mismo motivo.
Pero no hay que irnos al otro lado del planeta para tomar conciencia sobre esta situación. La vivimos todos a diario, y en todas partes. En El Salvador, el Programa Mundial de Alimentos estima que las comunidades rurales están comprando 50% menos comida que hace 18 meses, con la misma cantidad de dinero. Esto significa que su consumo nutricional, en una de por sí pobre dieta, se ha visto recortado a la mitad.
Acá en Costa Rica, el constante incremento del precio de la gasolina tiene como consecuencia una interminable alza en cadena de numerosos productos y servicios. El incremento ha sido más intenso y constante de medio año para acá. Pero el reciente incremento a los precios de la electricidad ha venido a empeorar la situación. Simultáneamente se anunciaron alzas en el pan, los productos lácteos y los granos básicos; también se anunciaron alzas en el transporte público (buses y taxis). Sin embargo, los salarios siguen estáticos.

Y aunque esto pareciera ser “la vida normal”, porque de toda la vida nos hemos quejado del aumento de los precios, en el fondo no lo es. La tensión económica que esto supone está provocando una verdadera crisis alimentaria, un término que ya está siendo usado por organismos como la FAO, el Banco Mundial y el FMI. Y las causas de esta cadena de alzas, que no se espera mejore pronto, son varias.
Por un lado, condiciones adversas generadas por el cambio climático, impiden un alza en la producción de cereales y granos básicos; mientras tanto, la demanda causada por el incremento mundial de población no se detiene.
Esto ha provocado la caída de la reserva de cereales a su nivel más bajo en los últimos 25 años y se espera que sigan bajando en el presente año. Según Jacques Diouf, director general de la FAO, en el mundo sólo hay cereal almacenado para alimentar a la población mundial entre ocho y 12 semanas.
Ha esto hay que sumar la creciente demanda de países como China e India por alimentos de calidad. Por ejemplo en China, la demanda de carne por habitante pasó de 20 a 50 kilos anuales. Y para producir un kilo de carne, se requieren 7 kilos de cereal.
El intento por paliar los contaminantes y por reducir la dependencia del petróleo tiene también algo que ver en todo esto. Se utilizan actualmente 100 millones de toneladas de cereales por año para fabricar etanol o biodiesel.
Por supuesto, tampoco falta la especulación, que sumados al alza del precio del barril de petróleo encarecen en general el precio de los alimentos.
Como siempre, los países más afectados son los menos desarrollados, cuyos habitantes invierten poco más de la mitad de sus ingresos en comprar comida, pero también se nota la inflación en los países ricos, cuyos habitantes ahora invierten 5% más de sus ingresos en comprar alimentos que antes.
La FAO ha convocado una Conferencia de alto nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial y los Retos del Cambio Climático y la Bioenergía, que se celebrará del 3 al 5 de junio en Roma.
Es difícil vislumbrar una pronta solución para esta situación. La pobreza y la escasez de alimentos ha sido algo con lo que hemos convivido desde hace muchísimos años, pero estamos llegando a un punto en el que el alza de los precios en los alimentos no se limita a ser un problema económico, sino que amenaza con convertirse en una verdadera bomba de tipo social y político.

 

Asi entonces, es imporante recalcar que los estudios y las investigaciones del manejo eficiente de los materiales biológicos como materias primas parea los alimentos es actualmente un tema de importancia mundial, estandu asi Ingenieros y científicos dedicados a eso, una crisis de tal magnitud se puede superar, afrontando las polémicas de diversos ámbitos (como el ético) que puede ayudar o impedir el desarrollo, por ejemplo, de alimentos Genéticamente modificados, o altamente procesados, dejando claro la importancia de la ciencia y su desarrollo en la ingeniería sobra el capital de compañías y sus decisiones que no siempre resultan siendo las más favorables para la mayoría de consumidores.

La situación Colombiana y Latinoamericana

Según la Contraloría General de la República, el incremento en el índice de precios al consumidor (IPC) ha sido la tónica durante la administración Torrijos: 2.9%, en 2005; 2.5%, en 2006; 4% en 2007; 8.4% entre febrero de 2007 y 2008. El nuevo aumento de un 40% en el precio del pan provocará un incremento mayor en el IPC, el cual seguirá subiendo, dado que varias organizaciones y líderes mundiales han advertido que la crisis alimentaria mundial podría prolongarse.

En casi todo el mundo, se producen disturbios por el incremento en el precio de los alimentos. Sobre todo en las ciudades, los más pobres se rebelan contra el aumento de los precios del arroz y del trigo. Según las Naciones Unidas, se registra una situación de emergencia en 33 países. Este tema y la crisis financiera dominan la agenda de la Asamblea anual del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial que se celebró este fin de semana en Washington.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, según sus siglas en inglés) alertó que se requieren “medidas urgentes” para resolver el problema. “Estamos presenciando disturbios alrededor del mundo debido a los aumentos de precios. Lo hemos visto en el norte de Kenia, lo hemos visto en mi propio país, Senegal, en Guinea, Burkina Faso, Camerún, Egipto y Haití recientemente”, señaló el director General de la FAO, Jacques Diouf. “Existe el riesgo de que esto se extienda porque las causas son las mismas”, agregó Diouf.

“La situación es dramática”, afirmó Agnes van Ardenne, representante de Holanda ante la FAO. “Nunca hemos visto unos precios tan elevados”. Van Ardenne señala que incluso en Italia, sede de la FAO, se nota el incremento de los precios. Recientemente, se produjeron protestas contra el alza del precio de las pastas, causado por una mala cosecha en Sicilia.

Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, solicitó una nueva y coordinada acción global, para enfrentar las alzas en los precios de los alimentos, que amenazan con desestabilizar a 33 países, entre ellos, 3 de América: Haití, Venezuela y Panamá.

El jueves 10 de abril, Zoellick exhortó a las naciones ricas a que se comprometan a contribuir con al menos 500 millones de dólares, para calmar el déficit del Programa Mundial de Alimentos. Zoellick dijo que los precios del arroz aumentaron 75% en los últimos dos años, afectando mucho más a las personas más pobres.

El presidente del Banco Mundial dijo: “Se trata de reconocer la creciente emergencia de actuar y aprovechar la oportunidad también. El mundo puede hacerlo, podemos hacer esto, podemos tener un nuevo acuerdo sobre la política mundial de alimentos. Primero, para la crisis inmediata, la comunidad internacional debe cubrir la brecha alimentaria de al menos cinco millones de dólares identificada por el programa de alimentos de la ONU para cubrir las necesidades urgentes”.

La actual crisis alimentaria es consecuencia de varios factores. En algunos países, la cosecha ha sido mala como consecuencia del cambio climático. Pero el creciente bienestar en China e India también es un factor importante. Cada vez más, los chinos e indios pueden comer más carne y para la producción de esa carne se necesita trigo.

Además de ello, actualmente el sistema alimentario es mucho más sensible a los cambios, según Roelof Rabbinge. “Antes, si en alguna parte había escasez, se podían utilizar los excedentes de otras partes. Pero los excedentes disminuyen por la necesidad de biocombustibles. Gran parte del maíz de Estados Unidos que sobra se utiliza para el biocombustible”, señala el catedrático holandés.

Gordon Brown, primer ministro británico, instó al grupo de países industrializados del G-8 a establecer una estrategia, para contrarrestar el incremento de los precios de los alimentos a nivel mundial. También expresó preocupación por el impacto de la producción de biocombustibles en los precios de los alimentos.

La crisis alimentaria afecta sobre todo a la población de los países subdesarrollados, señala Rudy Rabbinge, catedrático de la Universidad de Wageningen, especializado en la temática alimenticia. “En Occidente, la gente gasta un promedio no superior a un 12 por ciento de sus ingresos a la alimentación, pero en países en vías de desarrollo se gasta la mitad de los ingresos. Con el aumento de los precios la gente tiene que gastar tres cuartas partes de sus ingresos. Es obvio que esto causa problemas”, expresa Rabbinge.

Según los profesores Bourguignon y Walton, de la Universidad de Harvard: “La ONU verificó que los países con más hambre podrían reducir a la mitad la población desnutrida, si disminuyeran moderadamente las desigualdades de acceso a alimentos”.

La equidad, además de ser ética, es el instrumento más formidable para aumentar las capacidades productivas de una sociedad, y crear cohesión social y gobernabilidad. Así lo demuestran las economías más exitosas. Noruega, Finlandia y Suecia les brindan a sus ciudadanos la posibilidad de ser becados hasta terminar la Universidad. Corea y Taiwán hicieron grandes inversiones en educación. La prioridad de Japón al terminar la guerra, fue construir un sistema universal de protección a la salud.

Estudios realizados por dependencias de la Organización de Naciones Unidas como CEPAL y PNUD, demuestran que bastaría que el coeficiente Gini bajara 1 ó 2 décimas para que la pobreza se redujera igual que después de varios años de crecimiento económico. Este coeficiente oscila entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno). Es decir, que a medida que se aleja de 0, indica mayor desigualdad en la distribución del ingreso.

En Panamá, cuando el PRD está en el poder, aumenta la desigualdad -deterioro del coeficiente Gini-, como lo demuestran estudios del Banco Mundial (Deininger y Squire, 2004), y la Base de Datos Socioeconómicos de América Latina y el Caribe (2006), que puede ver en el sitio de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU–Wider): http://62.237.131.23/wiid/wiid.htm.

Según el Banco Mundial, la idea de que se puede crecer primero y preocuparse por la distribución después, ha demostrado ser una concepción equivocada.

Noticias que ponen entonces, a Colombia, informativamente ( y a muchos paises latinoamericanos) es buenos rangos de autosuficiencia y buena situación alimentaria. Por que por ejemplo,el modelo económico implantado en Panamá, además de acabar con la soberanía alimentaria, debilita a los pequeños y medianos productores agropecuarios. Es imprescindible desarrollar un plan de desarrollo agropecuario, que reoriente el campo en función de profundizar la agregación de valor, generar empleo y aumentar la producción de los renglones que componen la canasta básica alimenticia.

Referencias

Imagen : http://www1.valledelcauca.gov.co/Agricultura/Imagenes/campesino_32.jpg

By Linda Bren

A potentially cancer-causing agent used to manufacture certain chemicals, plastics, and dyes has recently been found to be a natural by-product of cooking certain foods. The Food and Drug Administration is taking a closer look at this white, odorless chemical, acrylamide, to determine how much of it occurs in foods and whether it could pose a health risk.

In April 2002, researchers in Sweden discovered that cooking at high temperatures could create acrylamide in many types of foods, particularly starchy foods such as french fries, potato chips, bread, rice, and processed cereals.

Scientists know that acrylamide causes cancer in laboratory rats. They also know that contact with large quantities of acrylamide can cause nerve damage in humans. But no one knows whether the tiny amounts of acrylamide in cooked foods can cause cancer or have any other harmful effects when ingested by people. “As soon as we heard about this problem, we took action and laid out a solid plan to learn more about acrylamide and to reduce exposure to it,” says Terry Troxell, Ph.D., director of the FDA’s Office of Plant and Dairy Foods and Beverages.

The FDA’s draft action plan for acrylamide in food was presented in September 2002 at the first of a series of public meetings held to get feedback and to provide updates on FDA activities related to acrylamide. With the goal to prevent or reduce the potential risk of acrylamide in foods to the greatest extent feasible, the FDA’s plan calls for developing laboratory methods to measure acrylamide and surveying the levels of acrylamide in foods. In addition, FDA scientists will study how acrylamide is formed so that the agency can identify ways to reduce it. “We really want to help industry understand what they might be able to do to reduce the formation of acrylamide,” says Richard Canady, Ph.D., a toxicologist in the FDA’s Center for Food Safety and Applied Nutrition.

What We Know So Far

Following the Swedish researchers’ identification of acrylamide in foods, researchers in other countries, including Norway, the United Kingdom, Switzerland, Canada, and the United States, analyzed samples of foods and came up with similar findings. The FDA developed its own method to measure levels of acrylamide in foods and has tested more than 300 food items.

Studies by the FDA and others found a wide variation in the levels of acrylamide among different types of foods and even different brands. “Much more testing is needed to understand the scope of occurrence of acrylamide in food,” says Troxell. The FDA’s plan calls for testing about 1,500 more samples over the next year, and more testing may be added based on the findings.

Acrylamide was not found in uncooked or boiled food–studies indicate that it appears to form during certain high-temperature (greater than 250 F) cooking processes, such as frying and baking, and that levels of acrylamide increase with heating time. Home-cooked foods, as well as pre-cooked, packaged and processed foods, have been found to contain acrylamide.

Acrylamide levels in 39 samples of potato chips ranged from less than 1.4 micrograms to 100 micrograms per ounce, according to a group of international food safety experts who met in June 2002 in Geneva to discuss the public health impact of acrylamide in foods.

This meeting of experts, including FDA scientists, was hosted by the United Nations Food and Agriculture Organization (FAO) and the World Health Organization (WHO). The FAO and WHO reported that the short-term dietary intake of acrylamide was found to be about 50 micrograms per day for the average adult–an amount significantly below that known to cause nerve damage in laboratory animals.

The FAO and WHO experts concluded that more information was needed on acrylamide in food, but added that the substance was a “major concern.” Based on high-dose experiments in animals, acrylamide is classified as a potential human carcinogen, as well as a genotoxicant, a substance that can mutate and damage genetic material.

Advice for Consumers

Based on the current knowledge about acrylamide, the FDA has re-emphasized its traditional advice to eat a balanced diet, choosing a variety of foods that are low in fat and rich in high-fiber grains, fruits, and vegetables. “As more information becomes available, we will consider additional messages, for example, recommendations related to cooking,” says Troxell.

The FAO and WHO advise consumers that food should not be cooked excessively–for too long or at too high a temperature. They also recommend cooking all food thoroughly, particularly meat and meat products, to destroy foodborne pathogens, such as bacteria and viruses.

The FDA reinforces that consumers should not overreact. “It’s a bigger risk if you don’t cook your food thoroughly and consume pathogens,” says Troxell. It’s also a nutritional risk to avoid foods rich in fiber such as cereals and whole-grain products.

Educating consumers will be an important part of the FDA’s acrylamide action plan. “Once we have enough information, we want to help consumers understand the potential risks for acrylamide, how it gets into food, and what they can do to avoid it,” says Canady.

Cooperative Research

There is a high level of cooperation and information-sharing among the FDA, other U.S. and international government agencies, research institutions, academia, and industry, says Canady. And it’s starting to pay off. Five different labs throughout the world have announced that they discovered what may be a primary mechanism of how acrylamide can be formed in food. They identified a high-temperature reaction of two compounds found in potatoes and other carbohydrates: glucose (a sugar) and asparagine (an amino acid).

In October 2002, the Joint Institute for Food Safety and Applied Nutrition and the National Center for Food Safety and Technology held a workshop titled “Acrylamide in Food: Scientific Issues, Uncertainties, and Research Strategies.” Intended to determine acrylamide research needs and facilitate coordination and collaboration among scientists worldwide, the workshop looked at all the components of acrylamide and the current research being done.

“People are working very hard in the agency and around the world to understand acrylamide levels and see why it’s formed,” adds Troxell. “Once we understand what causes it, we can better address how to reduce it.”

For information on an acrylamide public meeting planned for February 2003, visit the FDA Advisory Committees Web Site and click on the “Foods” link.

Author of this article: FDA Consumer Magazine

Direct font: http://www.fda.gov/fdac/features/2003/103_food.html

The image doesn’t be from the original article.

Image Font: http://bp.unix-fu.org/media/12-10-07/fritura_cancer_vale.jpg