El resveratrol, un nutraceutico potencial en diversar circunstancias de la producción de alimentos , y biotecnológicamente, para la salud, podría estar funcionando en el metabolismo humano en dosis bajas, como retardando lo sparámetros naturales del envejecimento humano, y “suprimiendo” calorias.

Autor: Christian Alonso Ceballos R

Fecha: Viernes, 6 de Junio, 2008, Santiago de Cali, Colombia

En una época en donde los paises se estan preocupando por el mejor desarrollo y enlazamiento de las invesigaciones científicas con el desarrollo industrial, es muy improante, por lo menos en la industria de alimentos, y farmaceutica, tener en cuenta, que los nutraceuticos, en uno de sus mejores tópicos, presenta los mejores nieveles y potenciales de desarrollo nutricional a partir de la producción de estos hacia el mercado, y por ende a la población, que es la beneficiada.

Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison en Estados Unidos y publicado en la revista digital PLoS ONE, muestran que las dosis bajas de resveratrol, un componente del vino tinto, en la dieta de ratones de mediana edad tienen una amplia influencia sobre los reguladores genéticos del envejecimiento y podría conferir protección especial sobre el corazón.

Los efectos del resveratrol en bajas dosis se equiparan a lo que se conoce como restricción calórica que aumentan la esperanza de vida y mitigan los efectos del envejecimiento.

No obstante, son necesarios nuevos estudios para descubrir si el agente puede ampliar la esperanza de vida de forma similar a como lo hace la restricción calórica ahora que se sabe que está involucrado en el retraso del envejecimiento cardíaco. (Fuente: UW-Madison )

Asi mismo, existen otros descubrimientos que hacen referencia a la capacidad química del resveratrol de contribuir a la supresión de calorias en el organismo humano.

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La naturaleza química, por supuesto generadora de estas ventajas, y la respuesta, según el estudio, radica en el resveratrol, un activador de una familia de enzimas llamadas sirtuinas, que es componente natural de las uvas, granadas, el vino tinto y otros alimentos.

Es curioso también saber, que esta sustancia tiene niveles a los cuales actúa eficientementemenre, y por lo general, no son altos, sino todo lo contrarios: dosis muy bajas contribuyen al mejoramiento del funcionamiento de la llamada restricción calórica en el metabolismo humano, qu epuede retardar el envejecimiento en la mayor{ia de factorres humanos, y organos, principalmente, el corazón.

Asi mismo, en las industrias, por medio del uso de la Biotecnologia y por su puesto de la Ingeniería Genética y de Alimentos, es posible la extracción de esta sustancias, que se puede utilizar con fines médicos y nutricionales, que puede reemplazar fármacos, que desafortunadamente, presentan altos indices de contraindicaciones, cosa que el resveratrol en condiciones eficaces de seguridad, no tendría. De ser asi, podría ser usado no solo para evitar congestión lipídica en la sangre, ni para infartos de coraz{on, sino también para contribuir a evitar enfermedades como el Alzahaimer y el Cancer.

Menos virus en frutas

Junio 3, 2008

Un proyecto europeo pretende reducir el sharka, una de las enfermedades virales más graves de los árboles frutales

Albaricoquero, melocotonero y ciruelo son los árboles frutales de hueso del género “Prunus” que más sufren los efectos de la enfermedad de sharka, considerada una de las más graves que afectan a este tipo de frutales, no sólo por su impacto económico sino también por sus efectos agronómicos. Las frutas afectadas son pobres en azúcares y no pueden comercializarse. Para reducir estos efectos se ha puesto en marcha el proyecto europeo SharCo (Sharka Containment European), que fija estrategias de detección, control y eliminación de la enfermedad.

  • Autor: Por MARTA CHAVARRÍAS
  • Fecha de publicación: 5 de mayo de 2008


- Imagen: Marta Rostek -

Evitar que se deformen las frutas y que caigan de forma prematura del árbol constituye, entre otras cuestiones, el reto del proyecto europeo, que se fundamenta de forma especial en la profilaxis, es decir, en evitar que la enfermedad se introduzca en los árboles.

Esta contaminación se puede producir bien a larga distancia, a través de material de propagación, o mediante pulgones que actúan como vectores. Una de las mejores aliadas en el control de la enfermedad es la prevención, que incluye detección, epidemiología, estrategia de prospección y prevención, tanto en plantaciones como en viveros. Ahora, el objetivo del proyecto europeo, coordinado por el Instituto Nacional de Investigación Agrícola (INRA, en sus siglas francesas), es hacer de la prevención una cuestión de alcance europeo. Y es que se trata de una plaga de alcance mundial sin tratamiento curativo biológico.

La prevención es clave

Caracterizar el patógeno es clave para desarrollar mecanismos eficaces de prevención

La prevención pasa además por el desarrollo de variedades que presenten más resistencia a este virus. En este sentido, y partiendo de una perspectiva genética, uno de los objetivos del proyecto, en el que participan expertos de doce países, es desarrollar marcadores moleculares para poner en práctica una selección de variedades de frutas resistentes al virus, cuyo agente causal es “Plum pox virus” (PPV), así como evaluar métodos biotecnológicos que extiendan la resistencia a varias especies de árboles frutales. Además, el proyecto cubre toda la cadena de producción, e incluye plantas de semillero, injertos y gestión de huertos.

Pero antes debe investigarse en la caracterización del patógeno, así como determinar los nuevos mecanismos de resistencia al virus en la planta que se utiliza como modelo, la “Arabidopsis thaliana”, y en los “Prunus”. La enfermedad ha sido no sólo motivo de la creación de la alianza internacional puesta en marcha, sino que con los resultados obtenidos se espera que los países puedan aprobar políticas de prevención adecuadas.

Daños y síntomas

Los síntomas del sharka varían en función del tipo de PPV, de la especie y la variedad afectada, así como de las condiciones ambientales. De todos los descritos, el tipo D (Dideron), es uno de los más agresivos en albaricoqueros y ciruelos; se ha extendido por Europa y la mayor parte de los países mediterráneos, India y el continente Americano, especialmente en Chile, EE.UU. y Canadá. El tipo descrito como el M (Marcus), además de afectar a las dos especies citadas, es muy agresivo también en melocotoneros, y se ha detectado sobre todo en Europa Central y del Este, así como en países como Francia, Italia y Grecia.

Una necesidad

La aparición reciente de variables del virus muy diferentes en países como Turquía, Moldavia o Serbia indica, según el INRA, que es necesario completar los estudios actuales sobre el virus para evaluar la distribución y la diversidad. Una de las prioridades es caracterizar la aparición de nuevas variables, desarrollar herramientas de clasificación para poner en marcha un sistema de alerta rápido en caso de nuevas apariciones y de herramientas para poder trazar el origen del virus. Caracterizar los procesos de diseminación puede ayudar a determinar la diversidad del virus y sus propiedades epidémicas.

El virus, identificado por primera vez en campos de Bulgaria en 1915, se ha ido desplazando por varios países como Hungría, Rumanía, Albania, Checoslovaquia, Alemania, Rusia, Holanda, Francia, Italia, España y Portugal. A pesar de que los primeros síntomas se pueden detectar en el campo, se trata de un virus que sólo puede identificarse en el laboratorio. Tras la infección, hay pocas posibilidades de saneamiento.

IDENTIFICACIÓN GENÉTICA


- Imagen: Euan Straiton -

La erradicación y el control de la enfermedad de sharka es el objeto de numerosas investigaciones. Una de ellas, liderada por un grupo de expertos del Servicio de Investigación Agrícola estadounidenses (ARS, en sus siglas inglesas), desarrolló, en 2003, un ensayo de identificación genética. Los investigadores observaron que el virus aparece en determinados meses del año, y en ciertas partes de los árboles, lo que complica el proceso de erradicación. De la investigación se desprende que en verano es cuando se reduce la presencia del virus.

El mecanismo desarrollado parte de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR, en sus siglas inglesas), un proceso químico que produce copias de genes específicos o fragmentos de genes para identificarlos. Con esta técnica es posible detectar si la proteína específica que produce el virus está presente o no en la muestra. Y el tiempo con el que se consigue reduce significativamente a los de los métodos como el ELISA (”Enzyme-Linked ImmunoSorbent Assay”).

Artículo, propiedad de CONSUMER.es EROSKI

Fuente directa: http://www.consumaseguridad.com/sociedad-y-consumo/2008/05/05/176621.php

Los estudios sobre la seguridad de los esteroles vegetales descartan riesgos en salud humana aunque deben realizarse nuevas investigaciones

Los alimentos con fitosteroles, compuestos vegetales que se anuncian en varios alimentos funcionales como potentes reductores de colesterol, han sido uno de los últimos ‘nuevos alimentos’ que ha tenido que evaluar la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas inglesas) para consumo humano. Y ahora lo es para la Agencia de Normas Alimenticias del Reino Unido, FSA, que analiza la aprobación de un nuevo ingrediente derivado de la soja.

 

Los estudios científicos realizados hasta ahora han demostrado que los fitosteroles, contemplados por la legislación europea como ingredientes funcionales, tienen capacidad hipocolesterolémica, es decir, reducen los niveles de colesterol. Presentes de forma natural en alimentos como aceites vegetales, especialmente maíz, colza, girasol, o cacahuetes y almendras, se trata de compuestos que se proponen para utilizar en ensaladas, productos lácteos y bebidas. Según los datos de la empresa británica Naturis, que es la que hace la solicitud, se trata de un producto con una contaminación mínima y cuya pureza mantiene todas las garantías para el consumo humano.

Nuevo alimento

La incorporación de esteroles vegetales en la cadena alimentaria podría ayudar a reducir los niveles de colesterol, aseguran los expertos

La evaluación del nuevo producto debe seguir los mismos pasos que siguen los denominados ‘nuevos alimentos’ en la Unión Europea, que son los que no tienen una «historia de consumo» anterior a mayo de 1997. Y es que antes de que cualquier producto se pueda introducir en el mercado europeo debe superar rigurosas pruebas que garanticen su seguridad. En el Reino Unido este gravamen del riesgo lo está realizando el Comité sobre los Nuevos Alimentos y Procesos (ACNFP), que designa la FSA. Estos expertos evalúan ahora un ‘esterol libre’ aislado de plantas de soja que no han sido modificadas genéticamente. Los métodos utilizados para la extracción de la sustancia mantienen, según sus responsables, la similitud con los procedimientos que usa el sector alimenticio.

Actualmente estos fitosteroles deben seguir los mismos requisitos que los metales pesados y otros aspectos microbiológicos. Las condiciones las establece una decisión de la Comisión Europea de 2004. En ella establece que la cantidad de fitosteroles en bebidas no debe ser superior a los tres gramos, y que los que se extraigan de fuentes distintas de los aceites vegetales no deberán contener contaminantes. Para ello, fijan que el ingrediente tenga una pureza superior al 99%. Otro dictamen anterior del Comité Científico de la Alimentación Humana, elaborado en 2002, indicaba evitar una ingesta superior de esteroles vegetales superiores a los tres gramos al día.

Últimas incorporaciones

Desde el punto de vista de la legislación alimentaria de la UE, los fitosteroles están considerados como alimentos funcionales. En EE.UU., la Food and Drug Administration (FDA) aprobó su uso en el año 2000. Lo que resulta novedoso de esta sustancia no es su presencia en la dieta, sino su adición a distintos productos, como la margarina. Desde julio de 2004 se han registrado en la Unión Europea (UE) unas 19 notificaciones aprobadas en el Reino Unido, Finlandia e Irlanda para fitosteroles y esteroles procedentes de fuentes vegetales. Las investigaciones realizadas hasta el momento indican que no hay evidencias de genotoxicidad de esta sustancia ni que tenga efectos en el sistema reproductivo, y que en las cantidades recomendadas su consumo es seguro para las personas. Sin embargo, un consumo excesivo podría conllevar riesgos, en especial relacionados con una reducción de la absorción de vitaminas liposolubles. De ahí la importancia de seguir las recomendaciones sobre ingestas admisibles. En este sentido, el National Colesterol Education Program estadounidense fija una cantidad de 2 gramos por día de suplementos con esteroles.

BAJO CONTROL

Almendras, nueces, cacahuetes, pipas de girasol, trigo integral y aceites vegetales, sobre todo de oliva virgen, son los alimentos en los que más abundan los esteroles. Actualmente se han identificado unos 40 esteroles de plantas, de los cuales los más abundantes son sistosterol, campesterol y estigmasterol. Según datos de la Fundación Española de Nutrición, estos tres esteroles representan más del 50% del total de esteroles ingeridos en la dieta de los países occidentales, donde se pueden llegar a consumir entre 200-400 mg/día, cantidades poco significativas para que se produzcan reducciones importantes de los niveles de colesterol.

Este tipo de sustancias requieren en la UE especificaciones en cuanto a etiquetado se refiere. Desde 2004, un reglamento comunitario obliga a informar en la etiqueta de los alimentos de la presencia de fitosteroles, ésteres de fitosterol, fitostanoles o ésteres de fitostanol añadidos. El objetivo es evitar un consumo excesivo de esta sustancia, ya que un informe emitido por el Comité Científico de la Alimentación Humana advertía años antes de la posibilidad de que una ingesta excesiva podía llegar a reducir los niveles plasmáticos de betacaroteno. Esta información es la que debe añadirse en la etiqueta (’efecto reductor de betacaroteno del producto’), junto con consejos dietéticos de un consumo regular de frutas y verduras.

Autor: CONSUMER.es EROSKI

Fuente directa: http://www.consumaseguridad.com/sociedad-y-consumo/2007/12/20/173100.php

 

  • Autor: Por MARTA CHAVARRÍAS
  • Fecha de publicación: 20 de diciembre de 2007

Alimentos seguros

Abril 28, 2008

La calidad y seguridad de un alimento depende de que se apliquen las medidas de control necesarias desde el origen de la materia hasta que llega al plato

Antes de que un alimento llegue al consumidor debe pasar por numerosas fases. En todo este proceso, y especialmente el que hace referencia al transporte, juegan un papel fundamental los proveedores, particularmente los que suministran materias primas e ingredientes alimentarios. La importancia reside en que de ellos dependerá, en buena medida, el nivel de seguridad alimentaria y calidad que pueda ofrecerse a los consumidores.

  • Autor: Por MAITE PELAYO
  • Fecha de publicación: 24 de abril de 2008


(Imagen: Jun Acullador)

Para asegurar que los productos alimenticios que se suministran han sido elaborados en unas condiciones higiénico-sanitarias adecuadas, los proveedores deben garantizar que cumplen con los requisitos regulados en su normativa específica: disponer del correspondiente número del Registro General Sanitario de Alimento (RGSA) o autorización autonómica o local y aplicar el sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos (APPCC).

Riesgos, los primeros de la lista

La posible presencia de microorganismos en la materia prima suministrada, bien contaminada en origen o a través de manipuladores o superficies, un tratamiento higienizante deficiente o el crecimiento bacteriano por una conservación inadecuada, son algunos de los peligros a los que debemos hacer frente. También la presencia de otros organismos, como parásitos (triquina o anisakis) pueden contaminar la materia prima.

Los contaminantes físicos pueden ser perdigones, restos de embalajes o cristales, sustancias que pueden poner en peligro la seguridad del consumidor. Por último, los productos químicos como pesticidas, restos de antibióticos o tratamientos hormonales representan también un peligro y, al igual que los anteriores, deben prevenirse y controlarse.

Garantías de seguridad

El control debe basarse en los principios del sistema APPCC. Por un lado deben solicitarse y guardarse las especificaciones de las materias primas de manera que garanticen tanto el origen de los productos como de los envases y embalajes. Estas especificaciones son documentos en los que se detallan todos y cada uno de los factores que se consideren importantes para juzgar su calidad y seguridad, como la descripción de las instalaciones de producción, del alimento y su utilidad; su lista de ingredientes; tipo de envasado, cantidad y etiquetado, reglamentaciones específicas, condiciones de almacenamiento y distribución, instrucciones de uso y manipulación, sus características físico-químicas y microbiológicas, así como los planes de muestreo, análisis y límites de tolerancia.

Los certificados de análisis realizados por laboratorios homologados, así como la realización de auditorias, serán también garantía de calidad. Tener en todo momento estos documentos a disposición de las autoridades sanitarias. Es importante también que las facturas recojan el máximo de información sobre la mercancía: fecha de adquisición, cantidad, precio, empresa suministradora o lote).

Por otro lado, deben registrarse las posibles irregularidades. Resultará de gran utilidad una hoja de registro de vigilancia que compruebe parámetros de calidad específicos de cada alimento a su llegada al establecimiento, como el aspecto visual, la integridad del envase, las fechas de caducidad, la temperatura de recepción u cualquier otro dato que resulte de interés. A su vez es imprescindible controlar los alimentos en el momento de su recepción. Al aceptarse un suministro, se asume la responsabilidad, al menos en parte, de todos aquellos que lo manipularon anteriormente. Por este motivo, el control debe realizarse en el mismo momento de recibir el producto, para así poder rechazarlo en caso de no ser correcto. Además, se deberán realizar controles rutinarios periódicos sobre las materias primas e ingredientes. Determinados alimentos deberán ser controlados más frecuentemente que otros, dependiendo del grado de riesgo que comporte.

La importancia del transporte

Una etapa muy relacionada con la de los proveedores es el transporte de los productos suministrados. Ciertos alimentos, por su naturaleza, necesitan una temperatura determinada durante su transporte, así como una adecuada estiba durante el mismo. Tanto si el transporte lo realiza el proveedor como si corre por cuenta del establecimiento que lo adquiere, se deberá asegurar que las materias primas lleguen a su destino en unas condiciones óptimas para su utilización. De nada sirve cuidar la seguridad y la calidad de la materia prima en su origen si el transporte no resulta el adecuado para mantenerla. Un alimento seguro puede dejar de serlo si el transporte no se realiza correctamente.

Cada alimento necesitará unas condiciones de transporte que deben observarse minuciosamente. Los principales factores a tener en cuenta son, sin duda, el tiempo transcurrido desde que el alimento sale de su centro de producción u origen hasta la llegada a destino (cuanto más breve, mejor) y, muy especialmente, la temperatura. Los peligros a los que podemos estar sometidos son principalmente contaminación de cualquier naturaleza y desarrollo de microorganismos.

UN VIAJE SEGURO

El Acuerdo sobre el Transporte Internacional de Mercancías Perecederas y sobre vehículos especiales utilizados en estos transportes (ATP), aprobado en 1970 y al que España se adhirió en 1972, establece las normas que garantizan el transporte internacional de alimentos en condiciones óptimas para su consumo.

Desde su aprobación ha servido como referencia para el desarrollo posterior de la legislación del transporte de mercancías perecederas tanto internacional como nacional. En España existe una Reglamentación Técnico-Sanitaria sobre Condiciones Generales de Transporte Terrestre de Alimentos y Productos Alimentarios a Temperatura Regulada (Real Decreto 2483/1986, de 14 de noviembre), además de las especificaciones técnicas de los vehículos y las relativas al transporte de determinados alimentos, que junto con las Reglamentaciones Comunitarias regulan detalladamente esta materia.

Puntos clave

Un transporte seguro implica que los alimentos se mantengan a bajas temperaturas, como es el caso de productos frescos como carnes, pescados y productos congelados deben transportarse en vehículos especiales que aseguren que no se rompe la cadena del frío. Debe controlarse la temperatura a través del termómetro o termógrafo, instalado en el receptáculo del vehículo. Todo vehículo debe llevar el «Certificado de Autorización para los Vehículos que transporten alguna mercancía perecedera», expedido según el Acuerdo sobre el Transporte Internacional de Mercancías Perecederas y sobre vehículos especiales utilizados en estos transportes (ATP).

Otro punto a tener en cuenta es verificar la protección de los alimentos, dado que deben ser transportados de manera que queden protegidos de la intemperie. Otro punto a tener en cuenta son la limpieza y desinfección de los receptáculos o contenedores; disponer de espacio suficiente para transportarlos con holgura evitando aplastamientos y golpes y desde luego, cualquier tipo de contacto que pueda generar una contaminación. Asimismo, debe solicitarse el plan de limpieza y desinfección de los vehículos, incluido dentro del plan higiénico-sanitario, así como las prácticas correctas de manipulación e higiene del personal.

Por último, es necesario registrar en una hoja de control y siguiendo los principios del APPCC, las temperaturas del transporte, el número de autorización del vehículo para transportar productos perecederos, el grado de limpieza e higiene del vehículo, así como cualquier incidencia o irregularidad encontrada.

Este artículo pertenece a: CONSUMER.es EROSKI

Fuente directa: http://www.consumaseguridad.com/sociedad-y-consumo/2008/04/24/176432.php

By Linda Bren

A potentially cancer-causing agent used to manufacture certain chemicals, plastics, and dyes has recently been found to be a natural by-product of cooking certain foods. The Food and Drug Administration is taking a closer look at this white, odorless chemical, acrylamide, to determine how much of it occurs in foods and whether it could pose a health risk.

In April 2002, researchers in Sweden discovered that cooking at high temperatures could create acrylamide in many types of foods, particularly starchy foods such as french fries, potato chips, bread, rice, and processed cereals.

Scientists know that acrylamide causes cancer in laboratory rats. They also know that contact with large quantities of acrylamide can cause nerve damage in humans. But no one knows whether the tiny amounts of acrylamide in cooked foods can cause cancer or have any other harmful effects when ingested by people. “As soon as we heard about this problem, we took action and laid out a solid plan to learn more about acrylamide and to reduce exposure to it,” says Terry Troxell, Ph.D., director of the FDA’s Office of Plant and Dairy Foods and Beverages.

The FDA’s draft action plan for acrylamide in food was presented in September 2002 at the first of a series of public meetings held to get feedback and to provide updates on FDA activities related to acrylamide. With the goal to prevent or reduce the potential risk of acrylamide in foods to the greatest extent feasible, the FDA’s plan calls for developing laboratory methods to measure acrylamide and surveying the levels of acrylamide in foods. In addition, FDA scientists will study how acrylamide is formed so that the agency can identify ways to reduce it. “We really want to help industry understand what they might be able to do to reduce the formation of acrylamide,” says Richard Canady, Ph.D., a toxicologist in the FDA’s Center for Food Safety and Applied Nutrition.

What We Know So Far

Following the Swedish researchers’ identification of acrylamide in foods, researchers in other countries, including Norway, the United Kingdom, Switzerland, Canada, and the United States, analyzed samples of foods and came up with similar findings. The FDA developed its own method to measure levels of acrylamide in foods and has tested more than 300 food items.

Studies by the FDA and others found a wide variation in the levels of acrylamide among different types of foods and even different brands. “Much more testing is needed to understand the scope of occurrence of acrylamide in food,” says Troxell. The FDA’s plan calls for testing about 1,500 more samples over the next year, and more testing may be added based on the findings.

Acrylamide was not found in uncooked or boiled food–studies indicate that it appears to form during certain high-temperature (greater than 250 F) cooking processes, such as frying and baking, and that levels of acrylamide increase with heating time. Home-cooked foods, as well as pre-cooked, packaged and processed foods, have been found to contain acrylamide.

Acrylamide levels in 39 samples of potato chips ranged from less than 1.4 micrograms to 100 micrograms per ounce, according to a group of international food safety experts who met in June 2002 in Geneva to discuss the public health impact of acrylamide in foods.

This meeting of experts, including FDA scientists, was hosted by the United Nations Food and Agriculture Organization (FAO) and the World Health Organization (WHO). The FAO and WHO reported that the short-term dietary intake of acrylamide was found to be about 50 micrograms per day for the average adult–an amount significantly below that known to cause nerve damage in laboratory animals.

The FAO and WHO experts concluded that more information was needed on acrylamide in food, but added that the substance was a “major concern.” Based on high-dose experiments in animals, acrylamide is classified as a potential human carcinogen, as well as a genotoxicant, a substance that can mutate and damage genetic material.

Advice for Consumers

Based on the current knowledge about acrylamide, the FDA has re-emphasized its traditional advice to eat a balanced diet, choosing a variety of foods that are low in fat and rich in high-fiber grains, fruits, and vegetables. “As more information becomes available, we will consider additional messages, for example, recommendations related to cooking,” says Troxell.

The FAO and WHO advise consumers that food should not be cooked excessively–for too long or at too high a temperature. They also recommend cooking all food thoroughly, particularly meat and meat products, to destroy foodborne pathogens, such as bacteria and viruses.

The FDA reinforces that consumers should not overreact. “It’s a bigger risk if you don’t cook your food thoroughly and consume pathogens,” says Troxell. It’s also a nutritional risk to avoid foods rich in fiber such as cereals and whole-grain products.

Educating consumers will be an important part of the FDA’s acrylamide action plan. “Once we have enough information, we want to help consumers understand the potential risks for acrylamide, how it gets into food, and what they can do to avoid it,” says Canady.

Cooperative Research

There is a high level of cooperation and information-sharing among the FDA, other U.S. and international government agencies, research institutions, academia, and industry, says Canady. And it’s starting to pay off. Five different labs throughout the world have announced that they discovered what may be a primary mechanism of how acrylamide can be formed in food. They identified a high-temperature reaction of two compounds found in potatoes and other carbohydrates: glucose (a sugar) and asparagine (an amino acid).

In October 2002, the Joint Institute for Food Safety and Applied Nutrition and the National Center for Food Safety and Technology held a workshop titled “Acrylamide in Food: Scientific Issues, Uncertainties, and Research Strategies.” Intended to determine acrylamide research needs and facilitate coordination and collaboration among scientists worldwide, the workshop looked at all the components of acrylamide and the current research being done.

“People are working very hard in the agency and around the world to understand acrylamide levels and see why it’s formed,” adds Troxell. “Once we understand what causes it, we can better address how to reduce it.”

For information on an acrylamide public meeting planned for February 2003, visit the FDA Advisory Committees Web Site and click on the “Foods” link.

Author of this article: FDA Consumer Magazine

Direct font: http://www.fda.gov/fdac/features/2003/103_food.html

The image doesn’t be from the original article.

Image Font: http://bp.unix-fu.org/media/12-10-07/fritura_cancer_vale.jpg

La UE fortalece las medidas para reducir el riesgo de que los envases de plástico reciclado que están en contacto con alimentos contengan contaminantes químicos

El uso de materiales reciclados en la industria de la alimentación no es nada nuevo. Papel, cartón o vidrio se reciclan para ser utilizados como envases alimentarios. A pesar de que pueden transferir sustancias al alimento son, en gran medida, impermeables a los contaminantes y fáciles de limpiar con las temperaturas que se utilizan en el proceso de reciclado. Más vulnerable es el plástico, junto con el papel, cuyo proceso de reciclado requiere medidas específicas para evitar la presencia de contaminantes químicos y microbiológicos.

  • Autor: Por MARTA CHAVARRÍAS
  • Fecha de publicación: 14 de abril de 2008


(Imagen: zeth lorenzo)

Envases para aceites, agua mineral, mayonesa, salsas, envases al vacío, bolsas para supermercados, potes para lácteos como yogures… Numerosos son los usos del plástico como envase alimentario, y también del plástico reciclado. La reutilización de este tipo de material en la industria alimentaria implica tener en cuenta infinidad de consideraciones, todas ellas destinadas a reducir el riesgo de contaminantes que puedan alterar el producto. Uno de los riesgos es que los plásticos constituyen un material idóneo para que se produzcan migraciones, es decir, que haya transferencia de componentes no poliméricos desde el material plástico hasta el alimento que contiene.

Protección y menos contaminación

El proceso de reciclaje es fundamental para eliminar posibles contaminantes en el material plástico

Para evitar situaciones como ésta, la Unión Europea acaba de fortalecer las medidas de vigilancia y control con la regulación EC 282/2008, que pretende además armonizar las reglas en los distintos Estados miembros. En la mayoría de los países europeos no se han fijado, por ejemplo, normas específicas sobre el uso de monómeros y otros materiales que componen el plástico reciclado. De ahí la necesidad de regular de forma conjunta aspectos que hasta ahora quedaban sin resolver.

En este sentido, y para garantizar el mismo nivel de seguridad de los materiales de plástico reciclado, prevé que sólo se añadan monómeros y aditivos (sustancias de pequeño tamaño que, junto con los polímeros, forman el plástico) autorizados en cantidades determinadas para evitar que los límites de migración al plástico sean superiores a los considerados como seguros. Por sus propiedades fisicoquímicas, la eficacia que se requiere para las poliolefinas es del 100%. Y es que una de las fuentes de contaminación puede ser, precisamente, el uso anterior que se ha hecho del envase.

De ahí la importancia del tratamiento mecánico de reciclaje, uno de los puntos fuertes de la normativa, que insta a tener mucho cuidado en el proceso en el que se trituran los residuos en trozos pequeños y se limpian. En este paso es de suma importancia garantizar que se elimina todo posible riesgo de contaminación, y que las migraciones que se producen son inferiores a las detectadas en ensayos de estimulación.

Bajo supervisión

Una de las condiciones que exige la normativa obliga a la industria a especificar, a través del etiquetado, que el envase contiene plásticos reciclados, y que cuenta con una declaración de conformidad. Quien vela porque todo ello se cumpla es la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas inglesas), que será la que realizará una evaluación de la seguridad del proceso de reciclado. También será la encargada de hacer una evaluación de la gestión del riesgo sobre la conveniencia o no de aprobar el procedimiento de reciclado.

UN MATERIAL PECULIAR


(Imagen: Tim Samoff)

La reutilización del plástico como envase para alimentos debe tener en cuenta consideraciones especiales. Por un lado, las botellas de este material tienen más probabilidades que el vidrio de absorber contaminantes, que pueden afectar al alimento. Según el informe ‘Points to consider for the uso of recycled plastics in food packaging: chemistry considerations’, elaborado por la Food and Drug Administration estadounidense (FDA), los protocolos analíticos deben permitir demostrar que los niveles de los contaminantes son bajos. En este sentido, es necesario establecer un nivel de exposición dietético aceptable a los contaminantes químicos.

Este artículo es publicado en: CONSUMER.es EROSKI y es de su propiedad.

Fuente directa: http://www.consumaseguridad.com/sociedad-y-consumo/2008/04/14/176128.php

Los frutos secos pueden perder gran parte de sus propiedades si se consumen fritos y envasados


(Imagen: Chris Chidsey)

Los frutos secos son semillas pobres en agua y ricas en grasa. Por sus particularidades nutricionales son alimentos especialmente interesantes para deportistas o para aquellas personas cuyo trabajo exija un esfuerzo físico intenso, ya que tienen un alto contenido energético. No obstante, resultan muy calóricos y, en cierta medida, indigestos, por lo que son poco recomendables en personas con problemas digestivos. Sin embargo, en dosis moderadas (un puñado), pueden formar parte de la dieta de cualquier persona sana.

Interesantes cualidades

Desde el punto de vista nutricional, uno de los aspectos relacionados con los frutos secos que más llama la atención es su alto contenido energético: aportan más de 500 calorías por cada 100 gramos de alimento (excepto la castaña, que ronda las 300 Kcal por 100 gramos).

Esto es debido a su bajo contenido en agua (menos del 10% de su composición), y a su considerable aporte de grasas (más del 50% de su peso). Por esta razón, las personas con problemas de vesícula biliar y páncreas, o que presenten dificultad para la absorción de las grasas, no deben consumir con frecuencia los frutos secos. Su consumo también ha de ser comedido en caso de sobrepeso y obesidad.

Los frutos secos menos grasos que bajan del 40% de lípidos en su composición son las castañas y los dátiles. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en la composición de las grasas presentes en los frutos secos predominan los ácidos grasos insaturados, concretamente el ácido oleico y el linoleico, que suponen el 75 % del aporte graso. Además, son alimentos que no contienen colesterol, por lo que tienen la capacidad de prevenir la aparición de enfermedades cardiovasculares.

El ácido oleico está presente sobre todo en almendras y avellanas, mientras que el linoleico predomina en las nueces y cacahuetes. La presencia de estos ácidos grasos hace que el consumo habitual de frutos secos ayude a reducir los niveles de colesterol LDL (colesterol ‘malo’) y a aumentar los de colesterol HDL (colesterol ‘bueno’), además de proteger al organismo frente al desarrollo de arteriosclerosis.

Los frutos secos son ricos en fibra, vitaminas y minerales

Al contrario de lo que muchas personas puedan pensar, los frutos secos son alimentos que apenas contienen hidratos de carbono, ya que sólo suponen un 5% de su composición. Aunque en el caso de la castaña ocurre lo contrario, es decir, su componente principal son los hidratos de carbono, mientras que su contenido lipídico es muy inferior al del resto de frutos secos.

Por lo general, son alimentos ricos en fibra, por lo que facilitan el tránsito intestinal, previniendo o mejorando los síntomas relacionados con el estreñimiento. También contienen cantidades notables de proteínas, que representan alrededor del 20% de su peso. Estas proteínas tienen un aminoácido esencial limitante, la metionina (presente en menor cantidad), por lo que necesitan combinarse con cereales para aportar proteínas de alto valor biológico, equiparables a las del huevo (alimento proteico de referencia). Además son una buena fuente de vitaminas y minerales, ricos en vitamina E, de potente acción antioxidante que está presente sobre todo en avellanas y almendras. También aportan cantidades apreciables de vitaminas del grupo B, como folatos, vitamina B1, B2, B3 y B6, y de algunos minerales como calcio, magnesio, hierro, cobre, potasio, selenio y zinc.

Por último, los frutos secos contienen esteroles y otros elementos fitoquímicos que contribuyen a la reducción de los niveles de colesterol, así como a reducir el riesgo de la aparición de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, pese a su riqueza nutritiva, normalmente se consumen de forma ocasional y en pequeñas cantidades, por lo que, en general, el aporte a la dieta de la mayoría de sus nutrientes es poco significativo.

Frutos secos envasados, ¿igual de saludables?

Muchos de los beneficios de los frutos secos al natural desaparecen cuando se consumen fritos, salados y, por lo general, envasados. Generalmente, los frutos secos fritos no se venden a granel, como ocurre en el caso de los crudos, sino que se presentan en el mercado ya envasados. El consumidor muchas veces desconoce la grasa utilizada en la fritura, ya que en ocasiones las etiquetas no presentan toda la información que el consumidor requiere. En estos casos, simplemente se informa de los ingredientes con el término ‘grasa vegetal’, lo que puede llevar al consumidor a confusiones.

Frecuentemente, este término se relaciona con efectos beneficiosos sobre la salud por la procedencia vegetal de la grasa. Sin embargo, cuando el fabricante no concreta el tipo de aceite utilizado suele ser porque éste procede del coco o de la palma, que resultan bastante más económicos que otros aceites vegetales. Realmente, los aceites de coco y palma son aceites vegetales, pero su alto contenido en grasas saturadas, hace que su consumo en exceso aumente los niveles de colesterol, por lo que no presentan los efectos cardiosaludables que ofrecen otros aceites como el de oliva o de semillas (girasol, maíz y soja). Es interesante, por lo tanto, leer las etiquetas de los productos que se van a adquirir y escoger, si es posible, aquellos en los que se indique el tipo de aceite utilizado.

Además de fritos, los frutos secos también pueden presentarse tostados o salados. El inconveniente que presentan los frutos secos que han sido tostados es que parte de la vitamina B1 y de la E se destruyen durante el proceso. En el caso de los frutos secos salados hay que tener en cuenta que su consumo ha de moderarse si se siguen dietas controladas en sodio (hipertensión o retención de líquidos, entre otros).

SI SON CRUDOS, MEJOR

Desde el punto de vista nutritivo es más saludable consumir frutos secos que se presentan crudos y que, por tanto, van a contener todos los nutrientes y ventajas para la salud que caracteriza a este tipo de alimentos. Si han sufrido un proceso de fritura, además de aumentar su valor calórico, se pierden parte de sus propiedades saludables, debido a la utilización de aceites vegetales ricos en grasas saturadas. Igualmente, tanto crudos como fritos, hay que tener en cuenta que dado su elevado valor energético, se recomienda consumirlos en cantidades moderadas.

Los frutos secos pueden formar parte de ensaladas y postres o acompañar a platos de verdura y carne como el pollo o el cordero, ya que son mucho más que un simple alimento para comer entre horas. Las ensaladas con frutos secos son muy sugerentes y originales, como la de escarola y naranja, la de cogollos con vinagreta de frutos secos o la de recula. Postres o tentempiés muy sabrosos son el queso mató con canela y frutos secos tostados, la salsa de yogur con caramelo y frutos secos o las manzanas y naranjas asadas con frutos secos.

Este artículo le pertenece a: CONSUMER.es EROSKI

Fuente directa: http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/alimentos_a_debate/2008/04/07/98291.php

  • Fecha de publicación: 7 de abril de 2008

Es un tema de discusión contínua en donde tanto industrias, consumidores y autoridaddes del asunto, pretenden extender para su mejoramiento en la sociedad.

(Imagen: Rodolfo Clix)

Fuera de que la Nanotecnoogía incide en muchas disciplinas como las Ingenierías (Materiales, Química, Alimentos) y tencologías (Biotecnología, Alimentos, Industrial), resulta ser factor determinante para situaciones que actualmente requieren solución a problemas que se presentan a diarios en las idnsutrias y centros donde estas disciplinas se utilizan y requieren solución, que tal parece la Nanotecnologia puede dar: Un ejemplo en la Industria de los Alimentos, y la Industria Química: La conservación y envasado de productos.

En este caso en particular, autoridades que le competen la garantización de seguridad de esta ciencia muy nuevo, es en la toxicología y los riesgos, además de las ventajas que ahora presenta, de los nanomateriales, como la OMS, están en debatee abierto y dispuestos igualmente, a optimizar su uso, y regularlo adecuadamente, donde se parte de el hecho, de que los materiales pequeños, ofrecen propiedaes fisico-químicas, mejoradas y que se pueden configurar para un determinado proceso o diseño en la industria, como por ejemplo, las ventajas que ofrece en el envasado de los alimentos.

La Nanotecnología de los alimentos, es como ciencia nueva, no muy extesamente recibida por quienes se “benefician” de esta, al consumir o usar los productos que con esta tecnología se han diseñado y/o producido.

En un artículo de Euroresidentes.com se expresa, que posiblemente los beneficios de esta tecnología, son buenos, especialmente en occidente:

La nanotecnología también puede tener efectos beneficiosos para la salud en los países occidentales. En un artículo publicado recientemente en la revista Asia Pacific Journal of Clinical Nutrition (”Innovations in food technology for health”), la Dra. Yun-Hwa Peggy Hsieh, profesora de la Universidad Estatal de Florida, y su colega Jack Ofori repasan una serie de nuevas tecnologías aplicadas a la agricultura y la producción de alimentos, describiendo cómo la nanotecnología empieza a encontrar posibles aplicaciones en este campo. (1)

aseguran.

Asi, ejemplos claros de las aplicaciones de la Nanotecnología de los Alimentos son su uso explícito en la fabricación, diseño y producción de Alimentos Funcionales, y Nutrcéuticos que actualmente, y por diversos estudios, ahn demostrado, con el correcto funcionamiento de la legislación de los países de Occidente, un muy buen funcionamiento en el metabolismo de los consumidores de estos.

Al tocar el tema de la Legislación, un artículo de Consumer.es EROSKI, nos muestra actualmente como el debate a abierto discusiones para correcta manipulación y uso de esta importante tecnología, aseguran que, en la Unión Europea, por ejemplo:

Aunque las normativas vigentes de la UE son lo suficientemente amplias para cubrir las nanotecnologías existentes, actualmente están en proceso de revisión, según informa la OMS. Muchas autoridades han empezado a estudiar si sus actuales sistemas de regulación y aprobación de alimentos, cuyo objetivo es garantizar la inocuidad de los alimentos, pueden subsumir plenamente las aplicaciones de la nanotecnología relacionadas con los alimentos y los materiales de contacto con los mismos.

Cabe suponer que la evaluación de la ingestión de las nanopartículas empleadas en los alimentos se realizará con arreglo a unos procedimientos de valoración de la inocuidad similares a los que se aplican con otros tipos de material, aunque los nanomateriales pueden plantear nuevos retos. Puede que también haya que revisar algunos ensayos de toxicidad para cerciorarse de que la información facilitada para determinar la inocuidad sea pertinente y predictiva de los efectos en el ser humano. (2)

En los productos que han sido elaborados con ayuda de la Nanotecnología, en los alimentos, cada dia se hace más variable la gama en la oferta en el mercado de estos, sinembargo, su utilización y legislación como era de esperarse, es variada de un país a otro, como son los materiales, los métodos y las aplicaciones con las restricciones que cada nación impone.

Las personas, no se siente la mayoría de veces conforme con los alimentos altamente procesados por las advertencias que nutricionistas y profesionales de la salud, hacen al respecto, obviamente no hay mejor alimento, que el natural, pero si la nanotecnología contribuye altemente al mejoramiento del producto enla salud, más aún por encima de los niveles de nutrición de un alimentos “natural”, entonces, debería ser bienvenida, y asi probablemente será, simepre y cuando, cada país y sus industrias adelantasen actividades de información y educación al respecto.

En el artículo (el mismo) de CONSUMER.es EROSKI, vemos, claramente las aplicaciones de la Nanotecnología en los Alimentos:

Aplicaciones en la industria alimentaria

El uso de la nanotecnología varía en función de los materiales sobre los que se aplica.

  • Materias primas. Las propiedades funcionales de muchas materias primas y el eficaz procesamiento de los alimentos se deben a nanoestructuras como celulosa o almidón, que determinan procesos como la gelatinización y afectan al valor nutricional de los alimentos. También las nanoestructuras que surgen en las interfases de aceite-agua o aire-agua determinan la estabilidad de las espumas y emulsiones alimentarias. Un mayor conocimiento de la naturaleza de las nanoestructuras presentes en los alimentos permitirá mejorar los criterios de selección de las materias primas y la calidad e inocuidad de los alimentos.
  • Complementos alimenticios. La estrategia general consiste en poner a punto nanotransportadores o nanomateriales para mejorar la absorción y biodisponibilidad de sustancias nutritivas agregadas, como vitaminas, nutrientes y minerales.
  • Materiales inteligentes. Otro uso de la nanotecnología en la industria alimentaria guarda relación con los materiales de contacto con los alimentos. En la actualidad algunos nanocompuestos son ya usados como material de embalaje o recubrimiento para controlar la difusión de gases y prolongar el tiempo de conservación de diversos productos. Cada vez se utilizan más productos basados en la nanotecnología para elaborar materiales de contacto con los alimentos dotados de propiedades antimicrobianas. Las actuales investigaciones sobre ese tipo de superficies tienen por objeto conseguir sensores capaces de detectar la contaminación bacteriana y reaccionar contra ella.

Un ejemplo de aplicación indirecta de la nanotecnología en la industria alimentaria son los chips de silicio que se vienen fabricando desde hace más de dos décadas. La creciente complejidad de estos dispositivos en materia de tecnología del etiquetado abrirá nuevas posibilidades de información en los envases que serán capaces de ofrecernos toda clase de datos sobre el alimento que contienen.

La nanotecnología en proximos tiempos

Las aplicacioneas actuales de la nanotecnología disponen de ventajas en las industrias, que dejan ver que más adelante, puede ser mejoradas y opcimizadas para los procesos y los diseños de los alimentos.

En un futuro, la nanotecnología dispondrá de materiales cuyas propiedades cambiarán en función de parámetros como la temperatura, y de otros que se autorepararán en caso de rasgarse o perforarse. Otra idea innovadora es el uso de nanosensores incorporados al envase para detectar cantidades mínimas de agentes químicos, como los producidos cuando un alimento empieza a deteriorarse o se ha contaminado, y que avisarán al consumidor virando de color.

Entre las perspectivas para el futuro se encuentran los alimentos con niveles reducidos de sodio, pero con sabor salado gracias a su interacción con la lengua.

Otras posibles aplicaciones de la nanotecnología podrían derivar en alimentos funcionales capaces de aportar una cantidad apropiada de calcio a los consumidores con osteoporosis, o alimentos con nanofiltros diseñados para retener las moléculas susceptibles de provocar reacciones alérgicas. A largo plazo, podrían crearse nanosensores que detectaran el perfil individual de una persona y activaran la emisión de las moléculas apropiadas personalizando el alimento según sus gustos o necesidades.

Asegura el artículo “Nanotecnología, aplicaciones y métodos de regulación” de CONSUMER.es EROSKI

Resaltando pues que la Nanotecnología a nivel de los Alimentos, y sus procesos como producto para el metabolismo humano, es de gran imacto positivo en la sociedad, al menos, en estos términos: LOS ALIMENTOS.

Nanotecnología, el caso Colombiano

En el caso de Colombia, los experos en la Ingeniería y Tecnología de los Alimentos, incluyendo los Médicos, y expertos en materia de Materiales y Nanotecnología, ven un gran futuro esta innovadora tecnología en el país tercermundista, que cada día más, investiga a fondo los alimentos, y su importancia para un aís envia de desarrollo como este.

Asi por ejemplo, investigaciones de importancia resaltadas, son hechas, por universidades, como la Universidad de Antioquia, donde tiene un interesante artículo sobre el impacto de la Nanotecnoogía en Colombia (”Nanotecnología, aplicaciones en embalajes para alimentos, y productos farmacéuticos”) (3),donde se asegura que, mediante estructuras de polímeros (por ejemplo) presentan  valores para la permeabilidad al vapor de agura/gases para la atención y correcto funcionamiento de la conservación de los alimentos y los fármacos.

REFERENCIAS

(1) EURORESIDENTES.com “Nanotecnología de Alimentos”

(2) MAITE PELAYO Fecha de publicación: 10 de abril de 2008; CONSUMER.es EROSKI “Nanotecnología, aplicaciones y métodos de regulación”

(3) MONCADA, A. Edwin “Nanotecnología, aplicaciones en embalajes para alimentos, y productos farmacéuticos” Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia. Publicado en la Revista VITAE

EDICIÓN Y AUTORÍA: CHRISTIAN ALONSO CEBALLOS R.

http://pure-process.com/rubber/Cambios/foto4.jpgEl consumo de alimentos, que han sido tratados por métodos donde se utilizan tipos de radiación perimitidas, está incrementando, al verse que afecta notablemente para el bien del alimentos, sus propiedades fisiquímicos, y algúnas microbiológicas.

Por ejemplo, las frutas y los productos procesados frescos, tienen la tendencia a sufrir modificaciones por medio de los contaminantes a los que estan expuestos (la mayoría de veces, inevitablemente) como los aceites, el agua y otros alimentos que contienen metabolitos primarios, y que no es bueno, tanto industrial como nutricionalmente, realizarles algúnos tipos de tratamientos que pueden ser dañinos para tal como los tratamientos térmicos.

TIPOS DE RADIACIÓN UTILIZADA EN EL PROCESAMIENTO

La radiación está en todas partes en nuestra vida cotidiana,como los rayos X, Gamma, Beta, alfa, la luz solar, etc., sin embargo, es importante, aclara que muchas nos hacen dañom y son indefensas, mientras que hay otras que son invisibles, y son tóxicas para nuestro cuerpo. En el caso su uso en el tratamiento y procesamiento de los alimentos, es importante tener en cuenta este factor para su calidad nutricional e industrial.

Todos esos tipos de radiaciones tiene coo objetivo primordial los microorganismos patógenos en los alimentos, entre otros factores.

“El agua, por ejemplo, es el prinicipal alimento que es procesado con radiación iónica”

Un artículo de CONSUMER.es EROSKI, asegura sobre los factores de este tipo de tratamiento físico a los alimentos que:

“El primero de ellos es el rechazo que la irradiación produce entre los consumidores, que consideran la técnica como un tratamiento potencialmente peligroso para la salud. Esta única razón explica sobradamente su escasa aplicación a los alimentos debido al rechazo que deberían vencer las empresas que la aplicaran. Además, se han señalado el elevado coste del tratamiento, normalmente asociado a las importantes medidas de seguridad y al elevado precio del material radiactivo, y la falta de sistemas de control fiables que permitan diferenciar y cuantificar la cantidad de radiación recibida.

Por otra parte, las distintas técnicas de irradiación no producen alimentos idénticos a los no irradiados, siendo frecuente la aparición de signos propios de la irradiación como modificaciones en el color debidas a que se acelera la aparición de síntomas de alteración por oxidación.

Basándose en estas características, se están desarrollando sistemas que quizás puedan permitir en un futuro un buen control de los alimentos irradiados y la verificación del tratamiento aplicado.

Acción de la irradiación

La irradiación está indicada para evitar la germinación de alimentos vegetales y para reducir la contaminación de las especias El efecto fundamental de la radiación es el mismo que el de otros tratamientos de los alimentos, es decir, la eliminación de microorganismos, lo que implica un incremento de la vida comercial. Al mismo tiempo, se consigue una reducción significativa de los patógenos, lo que indudablemente repercute en una mejora de la seguridad de los alimentos, especialmente de aquellos que tienden a ser consumidos crudos o con un escaso tratamiento posterior.

Sin embargo, cuando la alteración es de tipo enzimático o químico ésta no se ve afectada por el tratamiento, lo que implica que la vida comercial no se ve sensiblemente aumentada, aunque la seguridad del producto si que puede ser alcanzada en la misma medida que en el resto de alimentos. Un ejemplo característico de esta situación es el pescado fresco.

El pescado fresco no suele verse alterado por acción de microorganismos, sino más bien por la actividad de sus enzimas. Incluso, dependiendo del sistema de tratamiento, es frecuente que se produzca una alteración debida a la oxidación de su grasa.

La aplicación de la irradiación sobre diversos alimentos, incluida la carne y derivados, depende de las legislaciones de los diversos países. En general está mundialmente aceptada para evitar la germinación de la mayoría de los alimentos vegetales y es la única tecnología realmente eficaz para reducir de forma eficaz la contaminación de las especias.

Al mismo tiempo, otros alimentos como la carne o el pescado pueden ser tratados por irradiación, dependiendo del país. En EEUU la irradiación es posible, pudiendo aplicarse no sólo con una finalidad sanitaria, sino ante la posibilidad incluso de poder fijar el color de la carne. No obstante, si no se hace constar en la etiqueta, puede darse una situación complicada, en cuanto al cumplimiento de la normativa de un país europeo. Según nuestra normativa, si se aplican radiaciones ionizantes a un alimento, es necesario que se haga constar en la etiqueta. Por este motivo, debe extremarse el control del tratamiento, a fin de que el consumidor reciba toda la información que reclama.

Efectos de las radiaciones ionizantes

Las dosis aplicadas habitualmente sobre los alimentos no implican una esterilización de los mismos, más bien conllevan a un tratamiento similar a la pasteurización. La consecuencia más evidente es que los alimentos poseen una cierta contaminación microbiana, pero se elimina la práctica totalidad de los patógenos. Se consigue entonces un alimento seguro con una mayor vida comercial.

Al mismo tiempo, se evidencia una ligera decoloración, pero ésta se mantiene durante bastante tiempo y no se aprecian modificaciones de sabor, aroma o textura. Los cambios en el sabor se han señalado como una de las consecuencias del tratamiento y una de las causas de la alteración. Aparentemente este cambio está íntimamente relacionado con la concentración de grasa del producto, y se ha descrito que podría estar relacionada con la supervivencia de los microorganismos.

Esto haría que no sea recomendable la irradiación de los alimentos grasos. Sin embargo, hace tiempo que se ha descartado la concentración de grasa como un elemento determinante en la supervivencia microbiana, especialmente de los patógenos. En consecuencia, estos efectos no afectarían a la seguridad del alimento, siempre que el producto sea mantenido con posterioridad en refrigeración.

Irradiación y modificación de la calidad nutritiva

La oxidación de la grasa es directamente proporcional a la cantidad de radiación recibida y a la calidad de la misma. En este sentido, es más sensible la grasa del pescado que la de la carne, puesto que la grasa del pescado es altamente insaturada, lo que la hace más sensible a la acción de la oxidación, sea cual sea el elemento desencadenante. En cualquier caso, como medida preventiva, parece necesario que el límite del tratamiento se ponga en 5 kGy. Por encima de esta dosis es posible que se evidencien signos de alteración de la grasa, especialmente en alimentos sensibles.

Por otra parte, es posible que la irradiación afecte a la calidad proteica de los alimentos. Cuando la dosis es inferior a 5 kGy, la composición y características de los alimentos no se suelen ver afectadas. Sin embargo, cuando esta dosis se incrementa hasta 10 kGy puede apreciarse un cambio en la composición de aminoácidos. Además, esta composición se ve modificada, aún más, durante el almacenamiento previo al consumo.

El color es el parámetro que el consumidor aprecia más fácilmente cuando adquiere los alimentos. También es uno de los que se han recomendado como uno de los de elección para determinar la cantidad de radiación aplicada.

Esta característica es fundamental para poder considerar el producto como aceptable por parte de los consumidores, de manera que mientras la carne posee un color algo más estable, el pescado es un producto mucho más alterable. De hecho, el pescado con colores suaves, como por ejemplo la trucha o el salmón, ven modificado su color cuando la dosis es superior a 3 kGy. Si consideramos que la dosis que se considera mínima para garantizar la seguridad de los alimentos es de 5 kGy, podremos evidenciar que este tratamiento supondrá una depreciación del producto. Esta situación será especialmente evidente en el caso del pescado.

SISTEMAS DE DETECCIÓN


Alimentos irradiados en una cadena de procesamiento.

Recientemente se ha determinado que los mismos alimentos, y especialmente el pescado y la carne, pueden utilizarse como detectores de la cantidad de radiación ionizante recibida. La técnica de revelado recomendada es la de termoluminiscencia.

El principio de la misma se basa en determinar la cantidad de energía detectada cuando se someten los alimentos a un rango progresivo de temperaturas comprendido entre 50 y 300ºC, con una velocidad de 10ºC por segundo. Esta determinación se realiza tras el tratamiento del alimento con radiaciones ionizantes.

Se ha demostrado que a una temperatura de 195ºC la señal detectada es máxima. Además, la energía detectada es proporcional a la cantidad de radiación recibida. En consecuencia, parece que la termoluminiscencia podrá ser una técnica rápida, sencilla y prometedora, como sistema de control rutinario para los alimentos irradiados.

Bibliografía

  • Atta S., Sattar A., Ahmad A., Ali I., Nagra S. A. y Ahmad, T. 2001. Suitability of thermoluminescence for the detection of irradiated chicken and fish. J. Radioanal. Nucl. Chem. 250(3):537-540.
  • Dvoøák P., Kratochvíl B. y Grolichová M. 2004. Changes of colour and pH in fish musculature after ionizing radiation exposure. Eur. Food Res. Technol. 217(4):1036-9.
Fuente directa del artículo: http://www.consumaseguridad.com/ciencia-y-tecnologia/2004/11/03/15100.php
Imagen inicial, no pertenece al artículo de CONSUMER.es EROSKI
Fuente de esa imagen: http://pure-process.com/rubber/Cambios/foto4.jpg

Un estudio estadounidense sugiere que la globalización alimentaria está planteando nuevos riesgos alimentarios a los que hacer frente

Crisis como la de las vacas locas o la fiebre aftosa han sido relacionadas con la globalización en el sector de la ganadería. Para muchos expertos, la globalización ha ayudado a que ciertas enfermedades animales se expandieran de forma rápida. La apertura a nuevos mercados ha ido ligada a la aparición de nuevos interrogantes que obligan establecer medidas proactivas en el ámbito de la seguridad alimentaria.

  • Autor: Por MARTA CHAVARRÍAS
  • Fecha de publicación: 24 de marzo de 2008


(Imagen: B S K)

La complejidad de la cadena alimentaria y la globalización de los mercados hace que la disponibilidad de alimentos seguros constituya cada vez más una ardua tarea. En el ámbito internacional, tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) se encargan de que esto sea posible, a través de la supervisión y el asesoramiento de los controles que se aplican en cada una de las etapas de producción. En EE.UU., el Codex de Productos Químicos Alimenticios (FCC, en sus siglas inglesas) fija más de mil estándares de identificación de la calidad y pureza de los alimentos, que está previsto que se actualicen en un plazo de dos años con nuevos datos científicos.

Efectos globales

El efecto de la globalización en los alimentos, en particular en su seguridad, ha obligado a las autoridades sanitarias de muchos países a adaptarse a los nuevos desafíos que surgen de nuevas prácticas de comercio y nuevos movimientos. Si bien muchos de los cambios que se producen llenan de «promesas a numerosos países, también implican riesgos que pueden afectar a la salud de las personas», admite en un estudio Andrew von Eschenbach, comisario de Alimentación y Fármacos de la Administración de de Alimentos y Medicamentos estadounidense (FDA, en sus siglas inglesas).

Lejos de los sistemas de producción, distribución y comercialización de hace unos años, la agricultura se ha convertido en una agroindustria de dimensiones considerables que introduce nuevos aspectos que antes no existían. Patógenos, alergénicos, contaminantes ambientales o residuos de productos son algunos de los riesgos asociados a la complejidad e internacionalización del sistema alimentario. De las crisis pasadas, como la de las vacas locas en la UE, el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) o la gripe aviar, aún latente en algunos países, van dejando huella: aprobación de nuevas regulaciones, creación de nuevas organizaciones y agencias de control (la FDA estadounidense o la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria).

Contención de riesgos

La inocuidad de los alimentos y la higiene constituyen dos de los pilares fundamentales del sistema mundial de alerta y respuesta, según la Organización Mundial de la Salud. Y el Reglamento Sanitario Internacional, aprobado en mayo de 2005, sitúa el control de las «enfermedades en el contexto del siglo XXI». Esta herramienta parte de la premisa de que las enfermedades «no respetan las fronteras nacionales», lo que urge a limitar «las amenazas para la salud pública».

Desde octubre de 2004 opera en todo el mundo la Red Global de Seguridad Alimentaria INFOSAN, una herramienta para la difusión de información sobre cuestiones globales que afectan a la seguridad alimentaria. El objetivo es proporcionar a las autoridades sanitarias de los países la información de posibles brotes internacionales de enfermedades de transmisión alimentaria. Contaminación natural, accidental o intencionada de los alimentos están presentes en esta red, que nació para dar respuesta global a las emergencias ocasionadas por el desarrollo del comercio internacional de alimentos y de los vuelos transoceánicos en las últimas décadas.

NUEVAS AMENAZAS


(Imagen: rodi de asis)

A la última mayor crisis alimentaria ocurrida en Europa, la de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), pueden seguirle nuevas enfermedades. Así de concluyente fue, en el ciclo Diálogos con la Ciencia celebrado a finales del año pasado, Juan José Badiola, director del Laboratorio Nacional de Referencia de Encefalopatías Espongiformes de Zaragoza. De hecho, las empresas del sector alimentario tienen muy claro que las crisis alimentarias existen y existirán, y lo único que puede hacerse es adoptar políticas de prevención apropiadas.

Badiola asegura que en una sociedad globalizada existen multitud de vectores que hacen que los microorganismos se desplacen: turismo e inmigración (en España, la mayoría de infecciones llegan por avión y barco), condiciones climáticas o movimientos de productos, entre otros. Ante esta amenaza, los expertos están de acuerdo en que lo primordial es la vigilancia de todos los alimentos, con un adecuado sistema de control epidemiológico de patógenos, laboratorios para el diagnóstico y un control sanitario y veterinario correcto.

Este artículo le pertenece a : CONSUMER.es EROSKI

Fuente directa: http://www.consumaseguridad.com/sociedad-y-consumo/2008/03/24/175595.php