http://www.grenco.dk/da-dk/Markets/Food-Processing/PublishingImages/MARKETS_FOOD-PROCESSING_BREWERY.jpg

Fuente: http://www.grenco.dk/da-dk/Markets/Food-Processing/PublishingImages/MARKETS_FOOD-PROCESSING_BREWERY.jpg

Nanociencia para impulsar la seguridad de los alimentos, calidad y aseguramiento de vida útil.

Es una tecnología que al parecer, traerá grandes beneficios para el procesamiento de alimentos, y para el enfrentamiento de la crisis alimentaria que vive el mundo actualmente, y posiblemente tambien la económica.

FDA, anuncia una revision de seguridad alimentaria con respecto a BPM’s

FDA revisará las leyes actuales en las industrias, presionada por gobierno, enfocada a temas de debate actual en las industrias y varias sociedades productoras sobre el Bisfenol A en los alimentos.

Empresa productora de alimentos orgánicos, gana premio de reciclaje

La empresa Hain Celestial Group, ganó el premio The Sunday Times Best Green Companies Award 2009. por tener equipos, y métodos de recilaje efectivos que le permitieron reducir situaciones y materiale sinsostenibles en la producción de alimentos, y el aumento de mantenimiento eficiente de agua y recursos naturales.

Equipo LASER para la detección innovativa de Aflatoxinas

Un equipo bastante adaptable que serviría para la detección de aflatoxinas en los alimentos producidos en plantas de procesamiento, a partir de la tecnología LASER de He, con pantalla amigable con el usuario y de colores significativos para su análisis.

Proteína anticongelante beneficia los helados

Fuente: http://www.foodproductiondaily.com

Ordenan suspender Coca Cola Zero en Venezuela

Al parecer contiene compuestos que son dañinos y/o tóxicos para el ser humanos en las dosis en que viene suministrada en su Packaging

Detectan setas deshidratadas con alto contenido de nicotina

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha alertado de un nuevo problema relacionado con la seguridad alimentaria. Se trata de setas deshidratadas que presentan un elevado contenido en nicotina.

Fuente: http://www.www.revistaialimentos.com.co/

Ingeniería de alimentos, calidad y competitividad en sistemas de la pequeña industria alimentaria



Los estudios sobre la seguridad de los esteroles vegetales descartan riesgos en salud humana aunque deben realizarse nuevas investigaciones

Los alimentos con fitosteroles, compuestos vegetales que se anuncian en varios alimentos funcionales como potentes reductores de colesterol, han sido uno de los últimos ‘nuevos alimentos’ que ha tenido que evaluar la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas inglesas) para consumo humano. Y ahora lo es para la Agencia de Normas Alimenticias del Reino Unido, FSA, que analiza la aprobación de un nuevo ingrediente derivado de la soja.

 

Los estudios científicos realizados hasta ahora han demostrado que los fitosteroles, contemplados por la legislación europea como ingredientes funcionales, tienen capacidad hipocolesterolémica, es decir, reducen los niveles de colesterol. Presentes de forma natural en alimentos como aceites vegetales, especialmente maíz, colza, girasol, o cacahuetes y almendras, se trata de compuestos que se proponen para utilizar en ensaladas, productos lácteos y bebidas. Según los datos de la empresa británica Naturis, que es la que hace la solicitud, se trata de un producto con una contaminación mínima y cuya pureza mantiene todas las garantías para el consumo humano.

Nuevo alimento

La incorporación de esteroles vegetales en la cadena alimentaria podría ayudar a reducir los niveles de colesterol, aseguran los expertos

La evaluación del nuevo producto debe seguir los mismos pasos que siguen los denominados ‘nuevos alimentos’ en la Unión Europea, que son los que no tienen una «historia de consumo» anterior a mayo de 1997. Y es que antes de que cualquier producto se pueda introducir en el mercado europeo debe superar rigurosas pruebas que garanticen su seguridad. En el Reino Unido este gravamen del riesgo lo está realizando el Comité sobre los Nuevos Alimentos y Procesos (ACNFP), que designa la FSA. Estos expertos evalúan ahora un ‘esterol libre’ aislado de plantas de soja que no han sido modificadas genéticamente. Los métodos utilizados para la extracción de la sustancia mantienen, según sus responsables, la similitud con los procedimientos que usa el sector alimenticio.

Actualmente estos fitosteroles deben seguir los mismos requisitos que los metales pesados y otros aspectos microbiológicos. Las condiciones las establece una decisión de la Comisión Europea de 2004. En ella establece que la cantidad de fitosteroles en bebidas no debe ser superior a los tres gramos, y que los que se extraigan de fuentes distintas de los aceites vegetales no deberán contener contaminantes. Para ello, fijan que el ingrediente tenga una pureza superior al 99%. Otro dictamen anterior del Comité Científico de la Alimentación Humana, elaborado en 2002, indicaba evitar una ingesta superior de esteroles vegetales superiores a los tres gramos al día.

Últimas incorporaciones

Desde el punto de vista de la legislación alimentaria de la UE, los fitosteroles están considerados como alimentos funcionales. En EE.UU., la Food and Drug Administration (FDA) aprobó su uso en el año 2000. Lo que resulta novedoso de esta sustancia no es su presencia en la dieta, sino su adición a distintos productos, como la margarina. Desde julio de 2004 se han registrado en la Unión Europea (UE) unas 19 notificaciones aprobadas en el Reino Unido, Finlandia e Irlanda para fitosteroles y esteroles procedentes de fuentes vegetales. Las investigaciones realizadas hasta el momento indican que no hay evidencias de genotoxicidad de esta sustancia ni que tenga efectos en el sistema reproductivo, y que en las cantidades recomendadas su consumo es seguro para las personas. Sin embargo, un consumo excesivo podría conllevar riesgos, en especial relacionados con una reducción de la absorción de vitaminas liposolubles. De ahí la importancia de seguir las recomendaciones sobre ingestas admisibles. En este sentido, el National Colesterol Education Program estadounidense fija una cantidad de 2 gramos por día de suplementos con esteroles.

BAJO CONTROL

Almendras, nueces, cacahuetes, pipas de girasol, trigo integral y aceites vegetales, sobre todo de oliva virgen, son los alimentos en los que más abundan los esteroles. Actualmente se han identificado unos 40 esteroles de plantas, de los cuales los más abundantes son sistosterol, campesterol y estigmasterol. Según datos de la Fundación Española de Nutrición, estos tres esteroles representan más del 50% del total de esteroles ingeridos en la dieta de los países occidentales, donde se pueden llegar a consumir entre 200-400 mg/día, cantidades poco significativas para que se produzcan reducciones importantes de los niveles de colesterol.

Este tipo de sustancias requieren en la UE especificaciones en cuanto a etiquetado se refiere. Desde 2004, un reglamento comunitario obliga a informar en la etiqueta de los alimentos de la presencia de fitosteroles, ésteres de fitosterol, fitostanoles o ésteres de fitostanol añadidos. El objetivo es evitar un consumo excesivo de esta sustancia, ya que un informe emitido por el Comité Científico de la Alimentación Humana advertía años antes de la posibilidad de que una ingesta excesiva podía llegar a reducir los niveles plasmáticos de betacaroteno. Esta información es la que debe añadirse en la etiqueta (‘efecto reductor de betacaroteno del producto’), junto con consejos dietéticos de un consumo regular de frutas y verduras.

Autor: CONSUMER.es EROSKI

Fuente directa: http://www.consumaseguridad.com/sociedad-y-consumo/2007/12/20/173100.php

 

  • Autor: Por MARTA CHAVARRÍAS
  • Fecha de publicación: 20 de diciembre de 2007

Alimentos seguros

Abril 28, 2008

La calidad y seguridad de un alimento depende de que se apliquen las medidas de control necesarias desde el origen de la materia hasta que llega al plato

Antes de que un alimento llegue al consumidor debe pasar por numerosas fases. En todo este proceso, y especialmente el que hace referencia al transporte, juegan un papel fundamental los proveedores, particularmente los que suministran materias primas e ingredientes alimentarios. La importancia reside en que de ellos dependerá, en buena medida, el nivel de seguridad alimentaria y calidad que pueda ofrecerse a los consumidores.

  • Autor: Por MAITE PELAYO
  • Fecha de publicación: 24 de abril de 2008


(Imagen: Jun Acullador)

Para asegurar que los productos alimenticios que se suministran han sido elaborados en unas condiciones higiénico-sanitarias adecuadas, los proveedores deben garantizar que cumplen con los requisitos regulados en su normativa específica: disponer del correspondiente número del Registro General Sanitario de Alimento (RGSA) o autorización autonómica o local y aplicar el sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos (APPCC).

Riesgos, los primeros de la lista

La posible presencia de microorganismos en la materia prima suministrada, bien contaminada en origen o a través de manipuladores o superficies, un tratamiento higienizante deficiente o el crecimiento bacteriano por una conservación inadecuada, son algunos de los peligros a los que debemos hacer frente. También la presencia de otros organismos, como parásitos (triquina o anisakis) pueden contaminar la materia prima.

Los contaminantes físicos pueden ser perdigones, restos de embalajes o cristales, sustancias que pueden poner en peligro la seguridad del consumidor. Por último, los productos químicos como pesticidas, restos de antibióticos o tratamientos hormonales representan también un peligro y, al igual que los anteriores, deben prevenirse y controlarse.

Garantías de seguridad

El control debe basarse en los principios del sistema APPCC. Por un lado deben solicitarse y guardarse las especificaciones de las materias primas de manera que garanticen tanto el origen de los productos como de los envases y embalajes. Estas especificaciones son documentos en los que se detallan todos y cada uno de los factores que se consideren importantes para juzgar su calidad y seguridad, como la descripción de las instalaciones de producción, del alimento y su utilidad; su lista de ingredientes; tipo de envasado, cantidad y etiquetado, reglamentaciones específicas, condiciones de almacenamiento y distribución, instrucciones de uso y manipulación, sus características físico-químicas y microbiológicas, así como los planes de muestreo, análisis y límites de tolerancia.

Los certificados de análisis realizados por laboratorios homologados, así como la realización de auditorias, serán también garantía de calidad. Tener en todo momento estos documentos a disposición de las autoridades sanitarias. Es importante también que las facturas recojan el máximo de información sobre la mercancía: fecha de adquisición, cantidad, precio, empresa suministradora o lote).

Por otro lado, deben registrarse las posibles irregularidades. Resultará de gran utilidad una hoja de registro de vigilancia que compruebe parámetros de calidad específicos de cada alimento a su llegada al establecimiento, como el aspecto visual, la integridad del envase, las fechas de caducidad, la temperatura de recepción u cualquier otro dato que resulte de interés. A su vez es imprescindible controlar los alimentos en el momento de su recepción. Al aceptarse un suministro, se asume la responsabilidad, al menos en parte, de todos aquellos que lo manipularon anteriormente. Por este motivo, el control debe realizarse en el mismo momento de recibir el producto, para así poder rechazarlo en caso de no ser correcto. Además, se deberán realizar controles rutinarios periódicos sobre las materias primas e ingredientes. Determinados alimentos deberán ser controlados más frecuentemente que otros, dependiendo del grado de riesgo que comporte.

La importancia del transporte

Una etapa muy relacionada con la de los proveedores es el transporte de los productos suministrados. Ciertos alimentos, por su naturaleza, necesitan una temperatura determinada durante su transporte, así como una adecuada estiba durante el mismo. Tanto si el transporte lo realiza el proveedor como si corre por cuenta del establecimiento que lo adquiere, se deberá asegurar que las materias primas lleguen a su destino en unas condiciones óptimas para su utilización. De nada sirve cuidar la seguridad y la calidad de la materia prima en su origen si el transporte no resulta el adecuado para mantenerla. Un alimento seguro puede dejar de serlo si el transporte no se realiza correctamente.

Cada alimento necesitará unas condiciones de transporte que deben observarse minuciosamente. Los principales factores a tener en cuenta son, sin duda, el tiempo transcurrido desde que el alimento sale de su centro de producción u origen hasta la llegada a destino (cuanto más breve, mejor) y, muy especialmente, la temperatura. Los peligros a los que podemos estar sometidos son principalmente contaminación de cualquier naturaleza y desarrollo de microorganismos.

UN VIAJE SEGURO

El Acuerdo sobre el Transporte Internacional de Mercancías Perecederas y sobre vehículos especiales utilizados en estos transportes (ATP), aprobado en 1970 y al que España se adhirió en 1972, establece las normas que garantizan el transporte internacional de alimentos en condiciones óptimas para su consumo.

Desde su aprobación ha servido como referencia para el desarrollo posterior de la legislación del transporte de mercancías perecederas tanto internacional como nacional. En España existe una Reglamentación Técnico-Sanitaria sobre Condiciones Generales de Transporte Terrestre de Alimentos y Productos Alimentarios a Temperatura Regulada (Real Decreto 2483/1986, de 14 de noviembre), además de las especificaciones técnicas de los vehículos y las relativas al transporte de determinados alimentos, que junto con las Reglamentaciones Comunitarias regulan detalladamente esta materia.

Puntos clave

Un transporte seguro implica que los alimentos se mantengan a bajas temperaturas, como es el caso de productos frescos como carnes, pescados y productos congelados deben transportarse en vehículos especiales que aseguren que no se rompe la cadena del frío. Debe controlarse la temperatura a través del termómetro o termógrafo, instalado en el receptáculo del vehículo. Todo vehículo debe llevar el «Certificado de Autorización para los Vehículos que transporten alguna mercancía perecedera», expedido según el Acuerdo sobre el Transporte Internacional de Mercancías Perecederas y sobre vehículos especiales utilizados en estos transportes (ATP).

Otro punto a tener en cuenta es verificar la protección de los alimentos, dado que deben ser transportados de manera que queden protegidos de la intemperie. Otro punto a tener en cuenta son la limpieza y desinfección de los receptáculos o contenedores; disponer de espacio suficiente para transportarlos con holgura evitando aplastamientos y golpes y desde luego, cualquier tipo de contacto que pueda generar una contaminación. Asimismo, debe solicitarse el plan de limpieza y desinfección de los vehículos, incluido dentro del plan higiénico-sanitario, así como las prácticas correctas de manipulación e higiene del personal.

Por último, es necesario registrar en una hoja de control y siguiendo los principios del APPCC, las temperaturas del transporte, el número de autorización del vehículo para transportar productos perecederos, el grado de limpieza e higiene del vehículo, así como cualquier incidencia o irregularidad encontrada.

Este artículo pertenece a: CONSUMER.es EROSKI

Fuente directa: http://www.consumaseguridad.com/sociedad-y-consumo/2008/04/24/176432.php

By Linda Bren

A potentially cancer-causing agent used to manufacture certain chemicals, plastics, and dyes has recently been found to be a natural by-product of cooking certain foods. The Food and Drug Administration is taking a closer look at this white, odorless chemical, acrylamide, to determine how much of it occurs in foods and whether it could pose a health risk.

In April 2002, researchers in Sweden discovered that cooking at high temperatures could create acrylamide in many types of foods, particularly starchy foods such as french fries, potato chips, bread, rice, and processed cereals.

Scientists know that acrylamide causes cancer in laboratory rats. They also know that contact with large quantities of acrylamide can cause nerve damage in humans. But no one knows whether the tiny amounts of acrylamide in cooked foods can cause cancer or have any other harmful effects when ingested by people. “As soon as we heard about this problem, we took action and laid out a solid plan to learn more about acrylamide and to reduce exposure to it,” says Terry Troxell, Ph.D., director of the FDA’s Office of Plant and Dairy Foods and Beverages.

The FDA’s draft action plan for acrylamide in food was presented in September 2002 at the first of a series of public meetings held to get feedback and to provide updates on FDA activities related to acrylamide. With the goal to prevent or reduce the potential risk of acrylamide in foods to the greatest extent feasible, the FDA’s plan calls for developing laboratory methods to measure acrylamide and surveying the levels of acrylamide in foods. In addition, FDA scientists will study how acrylamide is formed so that the agency can identify ways to reduce it. “We really want to help industry understand what they might be able to do to reduce the formation of acrylamide,” says Richard Canady, Ph.D., a toxicologist in the FDA’s Center for Food Safety and Applied Nutrition.

What We Know So Far

Following the Swedish researchers’ identification of acrylamide in foods, researchers in other countries, including Norway, the United Kingdom, Switzerland, Canada, and the United States, analyzed samples of foods and came up with similar findings. The FDA developed its own method to measure levels of acrylamide in foods and has tested more than 300 food items.

Studies by the FDA and others found a wide variation in the levels of acrylamide among different types of foods and even different brands. “Much more testing is needed to understand the scope of occurrence of acrylamide in food,” says Troxell. The FDA’s plan calls for testing about 1,500 more samples over the next year, and more testing may be added based on the findings.

Acrylamide was not found in uncooked or boiled food–studies indicate that it appears to form during certain high-temperature (greater than 250 F) cooking processes, such as frying and baking, and that levels of acrylamide increase with heating time. Home-cooked foods, as well as pre-cooked, packaged and processed foods, have been found to contain acrylamide.

Acrylamide levels in 39 samples of potato chips ranged from less than 1.4 micrograms to 100 micrograms per ounce, according to a group of international food safety experts who met in June 2002 in Geneva to discuss the public health impact of acrylamide in foods.

This meeting of experts, including FDA scientists, was hosted by the United Nations Food and Agriculture Organization (FAO) and the World Health Organization (WHO). The FAO and WHO reported that the short-term dietary intake of acrylamide was found to be about 50 micrograms per day for the average adult–an amount significantly below that known to cause nerve damage in laboratory animals.

The FAO and WHO experts concluded that more information was needed on acrylamide in food, but added that the substance was a “major concern.” Based on high-dose experiments in animals, acrylamide is classified as a potential human carcinogen, as well as a genotoxicant, a substance that can mutate and damage genetic material.

Advice for Consumers

Based on the current knowledge about acrylamide, the FDA has re-emphasized its traditional advice to eat a balanced diet, choosing a variety of foods that are low in fat and rich in high-fiber grains, fruits, and vegetables. “As more information becomes available, we will consider additional messages, for example, recommendations related to cooking,” says Troxell.

The FAO and WHO advise consumers that food should not be cooked excessively–for too long or at too high a temperature. They also recommend cooking all food thoroughly, particularly meat and meat products, to destroy foodborne pathogens, such as bacteria and viruses.

The FDA reinforces that consumers should not overreact. “It’s a bigger risk if you don’t cook your food thoroughly and consume pathogens,” says Troxell. It’s also a nutritional risk to avoid foods rich in fiber such as cereals and whole-grain products.

Educating consumers will be an important part of the FDA’s acrylamide action plan. “Once we have enough information, we want to help consumers understand the potential risks for acrylamide, how it gets into food, and what they can do to avoid it,” says Canady.

Cooperative Research

There is a high level of cooperation and information-sharing among the FDA, other U.S. and international government agencies, research institutions, academia, and industry, says Canady. And it’s starting to pay off. Five different labs throughout the world have announced that they discovered what may be a primary mechanism of how acrylamide can be formed in food. They identified a high-temperature reaction of two compounds found in potatoes and other carbohydrates: glucose (a sugar) and asparagine (an amino acid).

In October 2002, the Joint Institute for Food Safety and Applied Nutrition and the National Center for Food Safety and Technology held a workshop titled “Acrylamide in Food: Scientific Issues, Uncertainties, and Research Strategies.” Intended to determine acrylamide research needs and facilitate coordination and collaboration among scientists worldwide, the workshop looked at all the components of acrylamide and the current research being done.

“People are working very hard in the agency and around the world to understand acrylamide levels and see why it’s formed,” adds Troxell. “Once we understand what causes it, we can better address how to reduce it.”

For information on an acrylamide public meeting planned for February 2003, visit the FDA Advisory Committees Web Site and click on the “Foods” link.

Author of this article: FDA Consumer Magazine

Direct font: http://www.fda.gov/fdac/features/2003/103_food.html

The image doesn’t be from the original article.

Image Font: http://bp.unix-fu.org/media/12-10-07/fritura_cancer_vale.jpg

Es un tema de discusión contínua en donde tanto industrias, consumidores y autoridaddes del asunto, pretenden extender para su mejoramiento en la sociedad.

(Imagen: Rodolfo Clix)

Fuera de que la Nanotecnoogía incide en muchas disciplinas como las Ingenierías (Materiales, Química, Alimentos) y tencologías (Biotecnología, Alimentos, Industrial), resulta ser factor determinante para situaciones que actualmente requieren solución a problemas que se presentan a diarios en las idnsutrias y centros donde estas disciplinas se utilizan y requieren solución, que tal parece la Nanotecnologia puede dar: Un ejemplo en la Industria de los Alimentos, y la Industria Química: La conservación y envasado de productos.

En este caso en particular, autoridades que le competen la garantización de seguridad de esta ciencia muy nuevo, es en la toxicología y los riesgos, además de las ventajas que ahora presenta, de los nanomateriales, como la OMS, están en debatee abierto y dispuestos igualmente, a optimizar su uso, y regularlo adecuadamente, donde se parte de el hecho, de que los materiales pequeños, ofrecen propiedaes fisico-químicas, mejoradas y que se pueden configurar para un determinado proceso o diseño en la industria, como por ejemplo, las ventajas que ofrece en el envasado de los alimentos.

La Nanotecnología de los alimentos, es como ciencia nueva, no muy extesamente recibida por quienes se “benefician” de esta, al consumir o usar los productos que con esta tecnología se han diseñado y/o producido.

En un artículo de Euroresidentes.com se expresa, que posiblemente los beneficios de esta tecnología, son buenos, especialmente en occidente:

La nanotecnología también puede tener efectos beneficiosos para la salud en los países occidentales. En un artículo publicado recientemente en la revista Asia Pacific Journal of Clinical Nutrition (“Innovations in food technology for health”), la Dra. Yun-Hwa Peggy Hsieh, profesora de la Universidad Estatal de Florida, y su colega Jack Ofori repasan una serie de nuevas tecnologías aplicadas a la agricultura y la producción de alimentos, describiendo cómo la nanotecnología empieza a encontrar posibles aplicaciones en este campo. (1)

aseguran.

Asi, ejemplos claros de las aplicaciones de la Nanotecnología de los Alimentos son su uso explícito en la fabricación, diseño y producción de Alimentos Funcionales, y Nutrcéuticos que actualmente, y por diversos estudios, ahn demostrado, con el correcto funcionamiento de la legislación de los países de Occidente, un muy buen funcionamiento en el metabolismo de los consumidores de estos.

Al tocar el tema de la Legislación, un artículo de Consumer.es EROSKI, nos muestra actualmente como el debate a abierto discusiones para correcta manipulación y uso de esta importante tecnología, aseguran que, en la Unión Europea, por ejemplo:

Aunque las normativas vigentes de la UE son lo suficientemente amplias para cubrir las nanotecnologías existentes, actualmente están en proceso de revisión, según informa la OMS. Muchas autoridades han empezado a estudiar si sus actuales sistemas de regulación y aprobación de alimentos, cuyo objetivo es garantizar la inocuidad de los alimentos, pueden subsumir plenamente las aplicaciones de la nanotecnología relacionadas con los alimentos y los materiales de contacto con los mismos.

Cabe suponer que la evaluación de la ingestión de las nanopartículas empleadas en los alimentos se realizará con arreglo a unos procedimientos de valoración de la inocuidad similares a los que se aplican con otros tipos de material, aunque los nanomateriales pueden plantear nuevos retos. Puede que también haya que revisar algunos ensayos de toxicidad para cerciorarse de que la información facilitada para determinar la inocuidad sea pertinente y predictiva de los efectos en el ser humano. (2)

En los productos que han sido elaborados con ayuda de la Nanotecnología, en los alimentos, cada dia se hace más variable la gama en la oferta en el mercado de estos, sinembargo, su utilización y legislación como era de esperarse, es variada de un país a otro, como son los materiales, los métodos y las aplicaciones con las restricciones que cada nación impone.

Las personas, no se siente la mayoría de veces conforme con los alimentos altamente procesados por las advertencias que nutricionistas y profesionales de la salud, hacen al respecto, obviamente no hay mejor alimento, que el natural, pero si la nanotecnología contribuye altemente al mejoramiento del producto enla salud, más aún por encima de los niveles de nutrición de un alimentos “natural”, entonces, debería ser bienvenida, y asi probablemente será, simepre y cuando, cada país y sus industrias adelantasen actividades de información y educación al respecto.

En el artículo (el mismo) de CONSUMER.es EROSKI, vemos, claramente las aplicaciones de la Nanotecnología en los Alimentos:

Aplicaciones en la industria alimentaria

El uso de la nanotecnología varía en función de los materiales sobre los que se aplica.

  • Materias primas. Las propiedades funcionales de muchas materias primas y el eficaz procesamiento de los alimentos se deben a nanoestructuras como celulosa o almidón, que determinan procesos como la gelatinización y afectan al valor nutricional de los alimentos. También las nanoestructuras que surgen en las interfases de aceite-agua o aire-agua determinan la estabilidad de las espumas y emulsiones alimentarias. Un mayor conocimiento de la naturaleza de las nanoestructuras presentes en los alimentos permitirá mejorar los criterios de selección de las materias primas y la calidad e inocuidad de los alimentos.
  • Complementos alimenticios. La estrategia general consiste en poner a punto nanotransportadores o nanomateriales para mejorar la absorción y biodisponibilidad de sustancias nutritivas agregadas, como vitaminas, nutrientes y minerales.
  • Materiales inteligentes. Otro uso de la nanotecnología en la industria alimentaria guarda relación con los materiales de contacto con los alimentos. En la actualidad algunos nanocompuestos son ya usados como material de embalaje o recubrimiento para controlar la difusión de gases y prolongar el tiempo de conservación de diversos productos. Cada vez se utilizan más productos basados en la nanotecnología para elaborar materiales de contacto con los alimentos dotados de propiedades antimicrobianas. Las actuales investigaciones sobre ese tipo de superficies tienen por objeto conseguir sensores capaces de detectar la contaminación bacteriana y reaccionar contra ella.

Un ejemplo de aplicación indirecta de la nanotecnología en la industria alimentaria son los chips de silicio que se vienen fabricando desde hace más de dos décadas. La creciente complejidad de estos dispositivos en materia de tecnología del etiquetado abrirá nuevas posibilidades de información en los envases que serán capaces de ofrecernos toda clase de datos sobre el alimento que contienen.

La nanotecnología en proximos tiempos

Las aplicacioneas actuales de la nanotecnología disponen de ventajas en las industrias, que dejan ver que más adelante, puede ser mejoradas y opcimizadas para los procesos y los diseños de los alimentos.

En un futuro, la nanotecnología dispondrá de materiales cuyas propiedades cambiarán en función de parámetros como la temperatura, y de otros que se autorepararán en caso de rasgarse o perforarse. Otra idea innovadora es el uso de nanosensores incorporados al envase para detectar cantidades mínimas de agentes químicos, como los producidos cuando un alimento empieza a deteriorarse o se ha contaminado, y que avisarán al consumidor virando de color.

Entre las perspectivas para el futuro se encuentran los alimentos con niveles reducidos de sodio, pero con sabor salado gracias a su interacción con la lengua.

Otras posibles aplicaciones de la nanotecnología podrían derivar en alimentos funcionales capaces de aportar una cantidad apropiada de calcio a los consumidores con osteoporosis, o alimentos con nanofiltros diseñados para retener las moléculas susceptibles de provocar reacciones alérgicas. A largo plazo, podrían crearse nanosensores que detectaran el perfil individual de una persona y activaran la emisión de las moléculas apropiadas personalizando el alimento según sus gustos o necesidades.

Asegura el artículo “Nanotecnología, aplicaciones y métodos de regulación” de CONSUMER.es EROSKI

Resaltando pues que la Nanotecnología a nivel de los Alimentos, y sus procesos como producto para el metabolismo humano, es de gran imacto positivo en la sociedad, al menos, en estos términos: LOS ALIMENTOS.

Nanotecnología, el caso Colombiano

En el caso de Colombia, los experos en la Ingeniería y Tecnología de los Alimentos, incluyendo los Médicos, y expertos en materia de Materiales y Nanotecnología, ven un gran futuro esta innovadora tecnología en el país tercermundista, que cada día más, investiga a fondo los alimentos, y su importancia para un aís envia de desarrollo como este.

Asi por ejemplo, investigaciones de importancia resaltadas, son hechas, por universidades, como la Universidad de Antioquia, donde tiene un interesante artículo sobre el impacto de la Nanotecnoogía en Colombia (“Nanotecnología, aplicaciones en embalajes para alimentos, y productos farmacéuticos”) (3),donde se asegura que, mediante estructuras de polímeros (por ejemplo) presentan  valores para la permeabilidad al vapor de agura/gases para la atención y correcto funcionamiento de la conservación de los alimentos y los fármacos.

REFERENCIAS

(1) EURORESIDENTES.com “Nanotecnología de Alimentos”

(2) MAITE PELAYO Fecha de publicación: 10 de abril de 2008; CONSUMER.es EROSKI “Nanotecnología, aplicaciones y métodos de regulación”

(3) MONCADA, A. Edwin “Nanotecnología, aplicaciones en embalajes para alimentos, y productos farmacéuticos” Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia. Publicado en la Revista VITAE

EDICIÓN Y AUTORÍA: CHRISTIAN ALONSO CEBALLOS R.

http://pure-process.com/rubber/Cambios/foto4.jpgEl consumo de alimentos, que han sido tratados por métodos donde se utilizan tipos de radiación perimitidas, está incrementando, al verse que afecta notablemente para el bien del alimentos, sus propiedades fisiquímicos, y algúnas microbiológicas.

Por ejemplo, las frutas y los productos procesados frescos, tienen la tendencia a sufrir modificaciones por medio de los contaminantes a los que estan expuestos (la mayoría de veces, inevitablemente) como los aceites, el agua y otros alimentos que contienen metabolitos primarios, y que no es bueno, tanto industrial como nutricionalmente, realizarles algúnos tipos de tratamientos que pueden ser dañinos para tal como los tratamientos térmicos.

TIPOS DE RADIACIÓN UTILIZADA EN EL PROCESAMIENTO

La radiación está en todas partes en nuestra vida cotidiana,como los rayos X, Gamma, Beta, alfa, la luz solar, etc., sin embargo, es importante, aclara que muchas nos hacen dañom y son indefensas, mientras que hay otras que son invisibles, y son tóxicas para nuestro cuerpo. En el caso su uso en el tratamiento y procesamiento de los alimentos, es importante tener en cuenta este factor para su calidad nutricional e industrial.

Todos esos tipos de radiaciones tiene coo objetivo primordial los microorganismos patógenos en los alimentos, entre otros factores.

“El agua, por ejemplo, es el prinicipal alimento que es procesado con radiación iónica”

Un artículo de CONSUMER.es EROSKI, asegura sobre los factores de este tipo de tratamiento físico a los alimentos que:

“El primero de ellos es el rechazo que la irradiación produce entre los consumidores, que consideran la técnica como un tratamiento potencialmente peligroso para la salud. Esta única razón explica sobradamente su escasa aplicación a los alimentos debido al rechazo que deberían vencer las empresas que la aplicaran. Además, se han señalado el elevado coste del tratamiento, normalmente asociado a las importantes medidas de seguridad y al elevado precio del material radiactivo, y la falta de sistemas de control fiables que permitan diferenciar y cuantificar la cantidad de radiación recibida.

Por otra parte, las distintas técnicas de irradiación no producen alimentos idénticos a los no irradiados, siendo frecuente la aparición de signos propios de la irradiación como modificaciones en el color debidas a que se acelera la aparición de síntomas de alteración por oxidación.

Basándose en estas características, se están desarrollando sistemas que quizás puedan permitir en un futuro un buen control de los alimentos irradiados y la verificación del tratamiento aplicado.

Acción de la irradiación

La irradiación está indicada para evitar la germinación de alimentos vegetales y para reducir la contaminación de las especias El efecto fundamental de la radiación es el mismo que el de otros tratamientos de los alimentos, es decir, la eliminación de microorganismos, lo que implica un incremento de la vida comercial. Al mismo tiempo, se consigue una reducción significativa de los patógenos, lo que indudablemente repercute en una mejora de la seguridad de los alimentos, especialmente de aquellos que tienden a ser consumidos crudos o con un escaso tratamiento posterior.

Sin embargo, cuando la alteración es de tipo enzimático o químico ésta no se ve afectada por el tratamiento, lo que implica que la vida comercial no se ve sensiblemente aumentada, aunque la seguridad del producto si que puede ser alcanzada en la misma medida que en el resto de alimentos. Un ejemplo característico de esta situación es el pescado fresco.

El pescado fresco no suele verse alterado por acción de microorganismos, sino más bien por la actividad de sus enzimas. Incluso, dependiendo del sistema de tratamiento, es frecuente que se produzca una alteración debida a la oxidación de su grasa.

La aplicación de la irradiación sobre diversos alimentos, incluida la carne y derivados, depende de las legislaciones de los diversos países. En general está mundialmente aceptada para evitar la germinación de la mayoría de los alimentos vegetales y es la única tecnología realmente eficaz para reducir de forma eficaz la contaminación de las especias.

Al mismo tiempo, otros alimentos como la carne o el pescado pueden ser tratados por irradiación, dependiendo del país. En EEUU la irradiación es posible, pudiendo aplicarse no sólo con una finalidad sanitaria, sino ante la posibilidad incluso de poder fijar el color de la carne. No obstante, si no se hace constar en la etiqueta, puede darse una situación complicada, en cuanto al cumplimiento de la normativa de un país europeo. Según nuestra normativa, si se aplican radiaciones ionizantes a un alimento, es necesario que se haga constar en la etiqueta. Por este motivo, debe extremarse el control del tratamiento, a fin de que el consumidor reciba toda la información que reclama.

Efectos de las radiaciones ionizantes

Las dosis aplicadas habitualmente sobre los alimentos no implican una esterilización de los mismos, más bien conllevan a un tratamiento similar a la pasteurización. La consecuencia más evidente es que los alimentos poseen una cierta contaminación microbiana, pero se elimina la práctica totalidad de los patógenos. Se consigue entonces un alimento seguro con una mayor vida comercial.

Al mismo tiempo, se evidencia una ligera decoloración, pero ésta se mantiene durante bastante tiempo y no se aprecian modificaciones de sabor, aroma o textura. Los cambios en el sabor se han señalado como una de las consecuencias del tratamiento y una de las causas de la alteración. Aparentemente este cambio está íntimamente relacionado con la concentración de grasa del producto, y se ha descrito que podría estar relacionada con la supervivencia de los microorganismos.

Esto haría que no sea recomendable la irradiación de los alimentos grasos. Sin embargo, hace tiempo que se ha descartado la concentración de grasa como un elemento determinante en la supervivencia microbiana, especialmente de los patógenos. En consecuencia, estos efectos no afectarían a la seguridad del alimento, siempre que el producto sea mantenido con posterioridad en refrigeración.

Irradiación y modificación de la calidad nutritiva

La oxidación de la grasa es directamente proporcional a la cantidad de radiación recibida y a la calidad de la misma. En este sentido, es más sensible la grasa del pescado que la de la carne, puesto que la grasa del pescado es altamente insaturada, lo que la hace más sensible a la acción de la oxidación, sea cual sea el elemento desencadenante. En cualquier caso, como medida preventiva, parece necesario que el límite del tratamiento se ponga en 5 kGy. Por encima de esta dosis es posible que se evidencien signos de alteración de la grasa, especialmente en alimentos sensibles.

Por otra parte, es posible que la irradiación afecte a la calidad proteica de los alimentos. Cuando la dosis es inferior a 5 kGy, la composición y características de los alimentos no se suelen ver afectadas. Sin embargo, cuando esta dosis se incrementa hasta 10 kGy puede apreciarse un cambio en la composición de aminoácidos. Además, esta composición se ve modificada, aún más, durante el almacenamiento previo al consumo.

El color es el parámetro que el consumidor aprecia más fácilmente cuando adquiere los alimentos. También es uno de los que se han recomendado como uno de los de elección para determinar la cantidad de radiación aplicada.

Esta característica es fundamental para poder considerar el producto como aceptable por parte de los consumidores, de manera que mientras la carne posee un color algo más estable, el pescado es un producto mucho más alterable. De hecho, el pescado con colores suaves, como por ejemplo la trucha o el salmón, ven modificado su color cuando la dosis es superior a 3 kGy. Si consideramos que la dosis que se considera mínima para garantizar la seguridad de los alimentos es de 5 kGy, podremos evidenciar que este tratamiento supondrá una depreciación del producto. Esta situación será especialmente evidente en el caso del pescado.

SISTEMAS DE DETECCIÓN


Alimentos irradiados en una cadena de procesamiento.

Recientemente se ha determinado que los mismos alimentos, y especialmente el pescado y la carne, pueden utilizarse como detectores de la cantidad de radiación ionizante recibida. La técnica de revelado recomendada es la de termoluminiscencia.

El principio de la misma se basa en determinar la cantidad de energía detectada cuando se someten los alimentos a un rango progresivo de temperaturas comprendido entre 50 y 300ºC, con una velocidad de 10ºC por segundo. Esta determinación se realiza tras el tratamiento del alimento con radiaciones ionizantes.

Se ha demostrado que a una temperatura de 195ºC la señal detectada es máxima. Además, la energía detectada es proporcional a la cantidad de radiación recibida. En consecuencia, parece que la termoluminiscencia podrá ser una técnica rápida, sencilla y prometedora, como sistema de control rutinario para los alimentos irradiados.

Bibliografía

  • Atta S., Sattar A., Ahmad A., Ali I., Nagra S. A. y Ahmad, T. 2001. Suitability of thermoluminescence for the detection of irradiated chicken and fish. J. Radioanal. Nucl. Chem. 250(3):537-540.
  • Dvoøák P., Kratochvíl B. y Grolichová M. 2004. Changes of colour and pH in fish musculature after ionizing radiation exposure. Eur. Food Res. Technol. 217(4):1036-9.
Fuente directa del artículo: http://www.consumaseguridad.com/ciencia-y-tecnologia/2004/11/03/15100.php
Imagen inicial, no pertenece al artículo de CONSUMER.es EROSKI
Fuente de esa imagen: http://pure-process.com/rubber/Cambios/foto4.jpg

Sustancias, de las cuales se investiga mucho, pero se informa poco, aseguran que son aptas para el consumo y beneficiosa para metabolismo humano.

  • Autor: CHRISTIAN ALONSO CEBALLOS R
  • Feche de Realización: Sábado, 15 de Marzo del 2008

//static.consumer.es/www/imgs/2007/09/vit1.jpg” no puede mostrarse, porque contiene errores.(Imagen 1)Actualmente, en la mayoría de los países de occidente, se tienen que la situación de los ingredientes, y sustancias que se le agregan a un alimento procesado son ahora de alta importancia, no solo ahora para los nutricionistas e ingenieros o tecnólogos de alimentos, para sus controles de calidad, si no también, ya de muchas personas que hacen parte de la comunidad en general, ya que pues como bien se sabe, de los alimentos obtenemos casi todo para nuestro bienestar metabólico y general.

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Expertos europeos en biotecnología han creado una enzima que reduce los niveles de acrilamida en una amplia gama de alimentos

Una empresa danesa pionera en investigación biotecnológica ha investigado el proceso de formación de acrilamida en alimentos y ha diseñado y lanzado Acrylaway, una asparaginasa comercial de uso alimentario que reduce los niveles de acrilamida hasta en un 90%. En 2002 saltaba la alarma cuando investigadores suecos descubrieron niveles considerables de esta sustancia en productos como patatas fritas, galletas o snacks. Aunque es difícil determinar un umbral tóxico de ingesta de acrilamida y su incidencia real en la salud humana, su estudio y reducción en los alimentos es una prioridad mundial tanto para los organismos responsables de la seguridad alimentaria mundial como para los productores de alimentos.

  • Autor: Por MAITE PELAYO
  • Fecha de publicación: 14 de septiembre de 2007

Ensayos realizados por organismos independientes, como el American Institute of Baking (AIB), muestran reducciones de los niveles de acrilamida que oscilan entre el 50% y el 90% sobre las muestras control sin la enzima según el tipo de alimento sobre el que se aplique, dependiendo de parámetros como actividad del agua, pH, temperatura y tiempo de actuación. Las curvas de reducción revelan la dosis recomendada para cada tipo de alimento. Los posteriores análisis, tanto instrumentales como sensoriales del producto frente al tratado revelan que no varía ni su aspecto, ni su sabor ni aroma, manteniéndose sus propiedades organolépticas y nutricionales originales.

Ahora, los expertos daneses brindan a los productores la oportunidad de ofrecer a los consumidores un alimento más saludable y seguro sin modificar las características, un concepto cada vez más demandado. Una ventaja añadida es su fácil utilización: su textura líquida permite mezclarla en la dosis recomendada con la pasta base antes de su calentamiento (horneado, fritura, etc…) . Acrylaway se ha convertido en el primer producto de asparaginasa en ser evaluado internacionalmente y en recibir, el pasado mes de junio, una evaluación positiva en una reunión del comité experto de FAO/OMS. En las mismas fechas las autoridades daneses lo aprobabas, convirtiéndose en un precedente en la UE. Además, unos meses antes, en noviembre de 2006, recibió el consentimiento de la Adminitración de Fármacos y Alimentos de EEUU (FDA, en sus siglas inglesas) respecto al reconocimiento GRAS (Reconocido Generalmente como Seguro) de la enzima.

La enzima actúa transformando el aminoácido libre asparagina en ácido aspártico, presente en los alimentos de manera natural pero que no reacciona de la misma forma, por lo que la reacción de síntesis de acrilamida se reduce de manera notable. Al no intervenir sobre otras sustancias ni reacciones no modifica las demás características del producto.

Mayor control

La asparagina interviene en la formación de acrilamida cuando a elevadas temperaturas reacciona con azúcares y carbohidratos La acrilamida es una sustancia química clasificada por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) como «sustancia probablemente cancerígena en humanos» que se produce cuando alimentos con alta proporción de hidratos de carbono son sometidos a temperaturas elevadas. Esta preocupación ha llevado recientemente a la Comisión de las Comunidades Europeas a realizar una Recomendación relativa al control de los niveles de acrilamida en los alimentos, en la que se insta a los Estados miembros a vigilar estos niveles durante el período 2007-2009 y a transmitir los datos a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) para su posterior estudio.

Hasta ahora las recomendaciones para la prevención de patologías relacionadas con la ingestión de acrilamida eran, además de dietéticas, relativas a una alimentación variada y equilibrada especialmente rica en frutas, verduras y alimentos frescos, la reducción de sus niveles en los procesos de fabricación a través del control tanto de las temperaturas como del tiempo empleado en el procesamiento de alimentos ricos en hidratos de carbono.

En la formación de acrilamida en alimentos interviene un aminoácido llamado asparagina que cuando se encuentra en estado libre y a elevadas temperaturas reacciona con los azúcares y carbohidratos.

LA CLAVE DE LAS ENZIMAS

Las enzimas son compuestos proteicos complejos que producen un cambio químico específico en otras sustancias sin que exista un cambio en ellas. Su nombre normalmente hace referencia a la sustancia sobre la que actúa con la terminación ?asa. Son esenciales para todas las funciones corporales resultando imprescindibles, por ejemplo, en la digestión de los alimentos: se encuentran tanto en la saliva, como en los jugos gástricos del estómago, el jugo pancreático y la mucosa intestinal.

Un sencillo experimento que delata la presencia de la amilasa (enzima que actúa sobre el almidón transformándolo en unidades más pequeñas de hidratos y azúcares) en la saliva consiste en dejar un trozo de pan en nuestra boca durante unos pocos minutos tras los cuales y debido a la acción de esta enzima comenzaremos a sentir un sabor dulce derivado de los azúcares. Por otra parte, las propias enzimas presentes en los alimentos son uno de los agentes causantes de su deterioro.

Un artículo propio de: CONSUMER.es EROSKI 

Fuente directa:http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/tendencias/2007/09/14/28852.php