Investigaciones y Proyectos
Abril 21, 2008
Proyecto SUCROENGINE: Investigación en sucroquímica de edulcorantes no calóricos y funcionales para la industria.
Christian Alonso Ceballos; Rutger Ruiz Peña; Andres Felipe Acosta; Jaime Andrés Burgos
Colaboradores Profesionales: Glaehter Yhon Florez G
PEl Proyecto, busca la expansión el conocimiento sobre la sucroquímica, imporantísima en el Valle del Cauca, y en Colombia, por tu imporantancia economico-nutricional, tanto en la comunidad general, como en las industrias.
Asi entonces, el primer paso del proyecto en su formulación es:
Recopilacion de la literatura científica para la construcción de bases y fundamentos suficientes del caso: Investigación sobre obtención de edulcorantes no caloricos, o funcionales.
Asi entonces, a los deseen participar del proyecto, sin interesar la carrera o la ocupación que labore, pueden mandar bibliografía y literatura al correo: eiacorp@hotmail.com.
Muchas insttituciones por medio de la Internet ya lo están haciendo, puedes tu tambien hacerlo, en formatos PDF, .doc, .docx, etc. asi se te tendrá en cuenta,a la hora de una publicación de algún artículo del proyecto, teniendo en cuenta que nos apoyas como proyecto-grupo.
Muchas gracias, y por esta misma página se estará informando todo lo referente al progreso del proyecto.
Si deseas hacer parte importante del proyecto, puedes unirte, solicitandolo al correo eiacorp@hotmail.com, y asi se te mantendrá más actualizado de los desarrollos que el proyecto sufre, además de tu valiosa colaboración.
El artículo siguiente pertenece a CONSUMER.es EROSKI
Edulcorantes no calóricos
Este tipo de sustancias deben resistir las condiciones del alimento en el que se va a utilizar y a los tratamientos a los que se vaya a someter
Bien es cierto que el ser humano tiene una preferencia natural hacia lo dulce. Los expertos explican este hecho como una adaptación de supervivencia, ya que desde el nacimiento nos alimentamos con sabor dulce, la leche. Sin embargo, el exceso de azúcar puede ser perjudicial tanto para la salud de personas sanas como para la de aquellas que padecen enfermedades crónicas relacionadas con el exceso de peso, por ejemplo obesidad o hipercolesterolemia. Ante este hecho, aparecen los edulcorantes no calóricos, sustancias utilizadas para reducir calorías reemplazando el uso de sacarosa. No obstante, su uso no está exento de riesgos.
- Autor: Por NATÀLIA GIMFERRER MORATÓ
- Fecha de publicación: 3 de septiembre de 2008
Los edulcorantes no calóricos, ya sean naturales o artificiales, son una de las áreas más dinámicas dentro del campo de los aditivos alimentarios. Debido al gran crecimiento que han experimentado los alimentos bajos en calorías y, en mayor medida, las bebidas sin azúcar o light, estos aditivos han pasado a formar parte de la dieta habitual de una gran cantidad de la población. Para que un edulcorante natural o artificial pueda ser utilizado por la industria alimentaria debe ser totalmente inocuo y debe cumplir varios requisitos, como ofrecer un sabor dulce percibible rápidamente a la vez que desaparezca con facilidad. Además, debe tener un gusto lo más parecido posible al de la sacarosa, es decir, al azúcar común. También debe resistir las condiciones del alimento en el que se va a utilizar así como los tratamientos a los que se vaya a someter.
La polémica
Los datos sobre los efectos negativos de los edulcorantes se han obtenido a partir de experimentos en animales en dosis muy superiores a las ingeridas por un consumidor de forma habitual
El uso de edulcorantes artificiales ha sido objeto de múltiples polémicas en cuanto a su seguridad a largo plazo. El consumidor es quien decide si asume un riesgo, muy remoto, frente a las ventajas que le aporta el uso de productos sin azúcar. Ante este hecho, las autoridades responsables han establecido una ingesta diaria admisible (IDA) no perjudicial para la salud y específico cada tipo de edulcorante. Los valores se expresan en mg/Kg de peso corporal para cada individuo, y tanto la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense (FDA, en sus siglas inglesas) como la Organización Mundial de la Salud (OMS) informan periódicamente de si estos valores varían.
Por norma general, la ingesta de edulcorantes no calóricos está muy por debajo del IDA permitida. Muchos de estos edulcorantes se utilizan mezclados entre sí para potenciar su valor endulzante, un valor que no resulta de la suma de la mezcla sino que se produce un sinergismo, es decir, se eleva su capacidad de endulzar. Como resultado de esta mezcla, se obtiene un valor superior a los edulcorantes por separado, lo que contribuye a hacer un uso en pequeñas cantidades.
Aunque es muy difícil superar la dosis permitida, hay que tener en cuenta que cada vez hay más alimentos en el mercado que contienen elevadas cantidades de edulcorantes en su composición y, si a este hecho se le suma la ingesta de bebidas o productos sin azúcar, la suma final puede ser elevada. Todos los datos acerca de los efectos negativos de los edulcorantes se han obtenido a partir de experimentos en animales utilizando dosis muchísimo mayores que las ingeridas por un consumidor habitual, con lo cual la extrapolación al ser humano no es fácil. Por el momento, los estudios en este campo no aportan conclusiones rotundas.
Sacarina, ciclamato y aspartato
La sacarina, que se utiliza como edulcorante desde principios del siglo pasado, es varios cientos de veces más dulce que la sacarosa y la forma más utilizada es la sal sódica, ya que la forma ácida es muy poco soluble en agua. Tiene un gusto amargo cuando se utiliza a concentraciones altas, pero puede minimizarse mezclándola con otras substancias. Es un edulcorante resistente al calentamiento y a los medios ácidos, por lo que es muy útil en muchos procesos de elaboración de alimentos.
El aspartamo es el más importante de los nuevos edulcorantes artificiales. Se descubrió de forma accidental dentro de un programa de investigación sobre péptidos para uso farmacéutico, donde fue sintetizado inintencionadamente. El aspartamo es varios cientos de veces más dulce que el azúcar y, por este motivo, aunque aporta aproximadamente las mismas calorías que el azúcar, en las concentraciones utilizadas habitualmente el aporte energético resulta despreciable. No tiene ningún regusto y es relativamente estable en medio ácido. No obstante, no resiste las altas temperaturas, motivo por el cual su uso no está indicado en algunos ámbitos, como la repostería.
El ciclamato, unas 50 veces más dulce que la sacarosa, tiene un cierto regusto que desaparece al mezclarse con la sacarina. Es químicamente muy estable y no se ve afectado por la acidez o las altas temperaturas. Se utiliza fundamentalmente en las bebidas carbónicas, aunque también se puede utilizar en yogures edulcorados o como edulcorante de mesa.
PÉPTIDOS DESCONOCIDOS
Existen algunos péptidos de sabor extremadamente dulce y autorizados para el consumo humano, como el neotamo, el alitamo o las taumatinas. El primero de ellos fue autorizado por la FDA para su uso en EE.UU. en el año 2002 pero todavía no está autorizado en la Unión Europea. Es entre 8.000 y 13.000 veces más dulce que el azúcar, por lo que es necesario utilizar cantidades realmente pequeñas. En los países autorizados se usa en bebidas sin gas, yogures, productos de confitería o helados entre otros.
Otro edulcorante de tipo peptídico es el alitamo, formado por la combinación de un ácido aspártico, una alanina (aminoácido) y una estructura peculiar unida a la D-alanina, la 2,2,4,4 tetrametil 3 tioetanilamina. El alitamo es unas 2.000 veces más dulce que el azúcar y, tecnológicamente, no resiste bien tiempos largos de almacenamiento en medios muy ácidos, pero en cambio si calentamientos cortos e intensos. Su uso está autorizado en Australia y China, pero no en Estados Unidos ni en la Unión Europea. Las taumatinas son un conjunto de proteínas extraídas de una planta originaria de África Occidental ?Thaumatococcus daniellii?y cuya dulzor es unas 2500 veces más que el azúcar. Tiene un cierto regusto a regaliz y, mezclada con glutamato, puede utilizarse como potenciador del sabor. En el listado de la Unión Europea tiene el código de aditivo E-957.
Además de las taumatinas existen otras proteínas de sabor intensamente dulce, y una de las más estudiadas es la monellina. Esta proteína se encuentra en el fruto de ?Dioscoreophyllum cumminsii? y es aproximadamente 1.000 veces más dulce que el azúcar. Su uso, sin embargo, no es habitual y está en fase de estudio.
Septiembre 27, 2009 at 8:09 pm
[...] Nuevo Proyecto: PROPECTINA: Algunos estudiantes de Ingeniería de Alimentos, miembros de este grupo, han decidido crear un proyecto, para la investigación de la síntesis biotecnológica de ingredientes, en este caso, de pectina de baja y alta metoxilación a partir de materiales biológicos que la industria de alimentos no utiliza, y se ha abierto la convocatoria, para quienes deseen participar como colaboradores (trabajo de tiempo variable), o miembro directo (tiempo definido para las investigaciones), enviando solicitud a eiacorp@hotmail.com [...]